El cauce natural de 100 metros que debería tener el río Boeza a su paso por Villaverde de los Cestos ha quedado reducido a escasos 20 metros que suman entre las tres bifurcaciones de la vertiente fluvial, y el consiguiente riesgo de desbordamiento. La falta de desbroce del río en este tramo ha obstaculizado un 80% del cauce que, además, no tiene visos de que pueda haber una limpieza inminente a corto plazo para solucionar esta problemática. Una situación que llevará a los vecinos a manifestarse contra Confederación a mediados del próximo mes de octubre.

Y es que la Junta Vecinal ha denunciado que la Confederación Hidrográfica del Miño Sil no ha atendido las peticiones vecinales que vienen formulando desde el año 2006. “Todos los años se les ha mandado escrito para que limpien el cauce, y sólo hace tres años limpiaron un poco pero no hicieron nada más”, denunció el alcalde pedáneo, Alfonso Pérez.

Sin embargo, la situación comienza a ser extrema lo que ha llevado a que en el último año “hemos mandado ya cinco escritos, el último a finales de agosto pidiendo una reunión con el comisario de las oficinas del pantano, y no nos han hecho caso; hemos enviado un segundo escrito y seguimos esperando”.

Pero el reproche vecinal a la Confederación ha ido más allá teniendo en cuenta que, según denunció, pretenden “que hagamos concejo para limpiarlo”. Algo que rechazan por dos razones principalmente: “porque no es competencia nuestra, y porque no disponemos de dinero ni para hacerlo para pagar los seguros sociales”.

A este respecto, Alfonso Pérez no ocultó su indignación por cuanto años atrás el pueblo hizo un merendero en las proximidades del río y fueron duramente sancionados, cuando ahora pretenden que sea el pueblo el que lleve a cabo actuaciones que no les corresponden.

El pedáneo advirtió a Confederación que “hace unos cinco años se nos inundó el barrio de abajo” también por el obstáculo del cauce. “Ellos son conocedores del problema”, señaló al organismo hídrico al que responsabiliza por las posibles consecuencias, “pero nos dicen que están haciendo las obras más necesarias y más urgentes. Esta no es que sea necesaria, es urgentísima, para que no se lleve las casas del pueblo”. Máxime con la llegada de las primeras lluvias del otoño.

La primera medida que llevarán a cabo los vecinos será una manifestación en el puente de Villaverde el próximo 13 de octubre, “y, si no nos hacen caso, nos manifestaremos en las oficinas del pantano o en Orense, donde haga falta”.

Por lo pronto también acompañarán estas protestas con un escrito informando sobre los hechos a Subdelegación del Gobierno y también acudirán al Procurador del Común.
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