El presidente de la asociación en defensa de Tierra Seca, Gabino Colinas, ha calificado como “una verdadera chapuza” el proyecto de Graveras del Bierzo para reabrir la cantera de Rozuelo. La reunión del pasado sábado sirvió para confirmar la personación del colectivo en el procedimiento administrativo con la presentación de alegaciones, unas alegaciones que parten de las licencias anuladas durante los últimos años por el daño ambiental de esta instalación. En esta ocasión, Colinas se mostró muy crítico porque el proyecto que acaba de presentar la empresa omite la construcción del molino “y dan por válida la construcción actual”.

En este sentido, la empresa da por buena la instalación pero no tiene en cuenta la anulación de las licencias que en su momento se concedieron por el daño ambiental que causa al entorno.

Para la asociación Tierra Seca los efectos de aquellas sentencias deben ser la restauración del paraje a su estado anterior, algo que no sólo no se ha producido sino que la instalación existente no se somete a la valoración ambiental. “Si el proyecto antes estaba mal ahora está peor, esto es una auténtica chapuza”, afirmó Colinas.

De hecho, las licencias fueron anuladas en su momento por someter las unidades del proyecto de forma independiente a una valoración de impacto ambiental. Por separado sí se ajustarían a la legalidad en materia medioambiental, no así en su conjunto, tal y como determinaron las sentencias judiciales entre los años 2011 y 2014.

Colinas también destacó una mayor implicación vecinal respecto a hace una década, y advirtió del coste ambiental que supondrá esta cantera a cambio de la creación de cuatro puestos trabajo. “Contemplan cuatro empleos que fueron los mismos que propusieron la vez anterior, pero entonces el alcalde nos vendió que habría una creación de 30 puestos de trabajo para justificar aquella cantera”, criticó.

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