Los madrileños Mago de Oz, también se inspiraron en la obra cumbre de la literatura española

…canciones que inspiran libros. La música y los libros van de la mano, sin proponérselo los compositores y escritores crean melodías e historias provocadas por inspiraciones de un momento, que nos acompañan toda la vida.

Muchas veces, cuando estoy leyendo un libro, me viene al pensamiento la canción de Los Rodríguez “mi enfermedad”, cuando dice: según las hojas del libro que más leo yo... Y leyendo estaba yo “La llorona “, de Marcela Serrano, una de mis escritoras preferidas, mientras tarareaba la versión que Lila Downs grabó de la popular canción del mismo nombre, originaria del estado de Oaxaca en México. Sus canciones suenan a mole, mezcal, tequila, chocolate y también a lágrimas, como en el libro mencionado.

Esto me llevó a pensar en las canciones que inspiran libros y en los libros que inspiran canciones. Recordé entonces “Arráncame la vida”, de la escritora Ángeles Mastreta, que lo enlacé con el “Arráncame la vida” del gran Agustín Lara, interpretado por una sensacional Eugenia León.

“Malena es un nombre de tango “, de Almudena Grandes, me conduce directamente al tango Malena, de Homero Manzi, que ha sido versionado muchas veces. Me quedo con la versión de Andrés Calamaro, sin desmerecer a Libertad Lamarque,..”Malena canta el tango con voz de sombra, Malena tiene pena de bandoneón“.

Hasta la Alicia del maestro Bumbury, nos evoca a Alicia en el país de las Maravillas de Lewis Carroll.

Y qué decir del comic, considerado también por muchos como un género literario. Otra forma de contar historias, donde la narración se transforma en una sucesión de ilustraciones y los acontecimientos se suceden a gran velocidad. Asfalto se inspiró en el Capitán Trueno de Víctor Mora y Ambrós, para componer uno de sus temas más emblemáticos. Y no puedo dejar de mencionar a los insuperables Suburbano, cantando Makinavaja, el peculiar personaje de Ivá, un delincuente medio filósofo, medio justiciero. El propio Ivá fue el autor de la letra.

La música y los libros nos transportan a paisajes maravillosos, que nunca hubiéramos podido imaginar sin haber leído aquel libro, o escuchado una determinada canción.

Cuando paseaba por la calle arenal de Madrid, al llegar al número 22, leía muchas veces “aquí murió Frascuelo”, y automáticamente me venía a la cabeza el Romance de Curro el Palmo, de Serrat. Más exactamente la versión que de ella hizo Antonio Vega. Es de esas canciones que te hacen perder la razón cuando las oyes, y una de las pocas ocasiones en que un tema del Serrat adquiere más vida en manos de otro intérprete. Me encanta cuando dice “y en horas perdidas, se leyó enterito, a Don Marcial la Fuente, por no ir tras su paso, como un penitente...”

Y un pecado sería para el alma y el oído no haber escuchado nunca la hermosísima “Ausencia” del gran Imanol Larzabal. Un soneto de Lope de Vega musicado por el desaparecido cantautor vasco. “...crear sospechas y negar verdades, es lo que llaman en el mundo ausencia...”

“Hay que escribir libros como quien compone música”
(Novalis – Poeta y escritor alemán 1772-1801)

Begoña R.E.

 
 

 

                 

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