Javier Corcobado

Así luce una de las emblemáticas canciones de Javier Corcobado, que se me hace interesante y digno de reseña, después de escucharlo por primera vez en concierto hace ya algunos años en el Albéitar de León.

Es la muerte el frío más profundo/hasta donde el sol aplasta/lo esbelto de los cañaverales./Dice el doctor que no existe el tiempo/entre la vida y la muerte/porque no hay novia del amor,/porque no hay novia del amor./Será la muerte fría para conservar/una vida imperecedera de belleza o agonía./Vida y muerte son lesbianas...

(Vida y muerte, Corcobado)


Agradezco "infinito" que alguien, en la Universidad de León, tuviera la feliz idea de que Corcobado diera no uno, sino hasta dos conciertos en la Universidad de León, uno en el Campus de Vegazana y otro en el edificio de Actividades Culturales de esta universidad. Quiero recordar y destacar que, gracias al gran Pepe Tabernero, los leoneses (lástima que a los bercianos nos pille algo alejados de la capi) tenemos la oportunidad de disfrutar de estupendos espectáculos teatrales, musicales… Extraordinaria labor la tuya, amigo Pepe (con tu valiosa colaboración, querida Ana). A decir verdad, en Ponferrada también contamos  con el Bergidum, el teatro sagrado y enérgico de la cultura berciana, y su lúcido gestor, Miguel Varela .

En aquella ocasión, que tuve la ocasión de ver a Corcobado en directo en Léon, éste presentaba su disco “Fotografiando al corazón”. Al finalizar el concierto estuve charlando con él, y le pregunté por José Luis Moreno-Ruiz (a quien dedico algún artículo en este mismo diario digital, y quien cuenta con su propio blog, Contradiarios: (http://moreno-ruiz.blogspot.com/).

Al músico, escritor, periodista y editor Moreno-Ruiz, quien en tiempos presentara un mítico programa de radio, “Rosa de Sanatorio”, en Radio 3, tuve el gusto de conocerlo en Madrid en la década de los 90. Y en realidad fue Moreno-Ruiz quien me habló de un tal Corcobado como uno de los mejores músicos en esta España de pandereta y olé (ahora de operación triunfo y mamoneo “televisual” y “telegénico”).
 
También fue Moreno Ruiz quien le animó a escribir. Y a partir de ahí surgió su primer libro, “Chatarra de sangre y cielo”, al que le siguió “El sudor de la pistola 13”, cuya inspiración está en el peyote y mezcal mejicanos. “Y yo, destrozado en mezcal, dejo que su querer me construya, porque largos viajes en tren son/sus ojos/y sus caderas mi vértigo”. A él que tanto le apasionan Méjico y Brasil. Luego Moreno-Ruiz, en su faceta musical, contó con su colaboración en un disco llamado “En la enfermería del postre”.

Javier Corcobado, además de ser un poeta “maldito”, ha tocado con los grupos más experimentales de la música española, entre otros los asturianos Manta Ray. Comenzó su andadura musical en solitario, y a partir de los noventa continuó con “los Chatarreros de sangre y cielo”.

Como quiera que este músico no forma parte de la estética kitsch y hortera de los apantalladores hechos a prisa, con mucho postín artificial, y aun otros devotos de lo cretino y lo ñoño, es poco conocido (o eso creo) entre la muchedumbre andante.
 
Vayan aquí estas palabras y recuerdos para un músico contundente.

 

 

Manuel Cuenya

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