En la inauguración, el comisario explica los detallesLa Casa de las Culturas acoge desde este viernes la exposición homenaje a Toulouse-Lautrec que recoge una selección de los 100 carteles creados en 2001 con motivo del centenario de la muerte del artista. Esta muestra, que presenta la Obra Social La Caixa, se inauguró con la presencia del comisario de la exposición, Xavier Erra, que explicó a los asistentes los detalles de la misma. Asimismo, participaron responsables de la entidad financiera en la comarca y la concejala de Cultura, Francine Rodríguez.

Diseñadores para un mito. Homenaje a Toulouse-Lautrec. Del 19 de noviembre al 14 de diciembre de 2010 en la Casa de las Culturas. Horario de 10 a 13.30 y de 17.30 a 19.30 de martes a sábado, y domingos y festivos de 10.30 a 14 horas. Habrá visitas guiadas de martes a sábado a las 18 horas y domingos y festivos a las 12 horas. La entrada es gratuita.

La muestra Diseñadores para un mito. Homenaje a Toulouse-Lautrec, está dividad en dos ámbitos. En el primero, encontramos los carteles que hacen referencia a la sugerente personalidad del artista y a toda la icono grafía que lo rodea. Bombín negro, bastón y las numerosas apariencias bajo las que Toulouse-Lautrec se dejó fotografiar han servido como fuente de inspiración a los diseñadores gráficos en su homenaje a este artista. A continuación, encontramos los carteles basados en el mundo del espectáculo y la noche parisina, de los que Toulouse-Lautrec fue excelente cronista.

Asimismo la exposición refleja las distintas tendencias contemporáneas del diseño gráfico, ya que reúne obras de diseñadores tan dispares como Javier Mariscal, Isidro Ferrer, Anthon Beeke, Paula Scher, Seymour Chwast, Ikko Tanaka y Alan Fletcher, entre otros. Cada uno de ellos aporta su visión personal de la figura y de la obra de un artista imprescindible para entender la evolución del arte no sólo en el siglo XIX, sino también en el XX.

El pintor y litógrafo Henri Marie de Toulouse-Lautrec nació en 1864 en Albi (Francia). Descendiente de los condes de Tolosa, fue un personaje encantador dotado de una atractiva personalidad. En 1885, se instaló en Montmarte e inició una vida bohemia; frecuentaba cafés, cabarets, prostíbulos y teatros que reflejó en sus obras. Trabajó para la mayoría de cabarets parisinos, y cultivó la técnica del pastel y la ilustración en revistas humorísticas. El abuso del alcohol le llevó a retirarse a una clínica de Neuilly y, más tarde, al castillo de Malromé, donde murió en 1901.

Aunque a lo largo de su vida sólo realizó una treintena de carteles, revolucionó el lenguaje del diseño gráfico e impactó de manera decisiva en el desarrollo posterior del mismo. Aportó al cartelismo los colores planos y la perspectiva de la estampa japonesa, introduciendo al espectador como personaje de la escena. También utilizó la tipografía poniéndola en relación con las ilustraciones de forma sorprendentemente rica e imaginativa.

Si su influencia fue enorme en los circuitos artísticos, sus carteles tampoco pasaron desapercibidos por el gran público. Ya en su época, Thadée Natanson, uno de los fundadores de la revista Revue Blanch, señaló que los carteles de Toulouse-Lautrec brillaban en las calles de París. Cien años después de su muerte, el artista sigue siendo para muchos creadores contemporáneos un ejemplo de libertad intelectual. No en vano son muchos los diseñadores actuales que se sienten sus herederos más directos. La exposición Diseñadores para un mito. Homenaje a Toulouse-Lautrec es un buen ejemplo.

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