Antonio Morán entrega un premio a Velasco en el Festival de Cine Histórico de León (2009)Nunca olvidaré la variedad de sensaciones que me provocó la exposición de Velasco “El cine que amo”, cuando la vi por primera vez en la Casa de las Carnicerías de León en el año 1994. Me fascinó la elegancia y realismo de muchas de las estrellas de Hollywood retratadas (Greta Garbo, Marlene Dietrich, Marilyn Monroe, Audrey Hepburn, Charles Chaplin, Humphrey Bogart, Gary Cooper y tantos otros). Allí conocí a Velasco y, enseguida, me di cuenta de estar ante un verdadero apasionado del cine. Pasión sin la cual, él mismo reconocería, no podría vivir. Proféticas palabras que se convertirían posteriormente en realidad cuando el cierre del Teatro Emperador le sumiría en una profunda tristeza.

Tiempo después, sería una satisfacción enorme para mi presentar su Obra dentro del II Certamen de Cortometrajes de Ponferrada (2002) y conocer sus variadas experiencias o anécdotas: su primer visionado de niño de “Morena Clara” con Imperio Argentina en el Cine Merayo de Bembibre, que le marcaría para siempre; los duros enfrentamientos con la censura de la época y la consiguiente retirada del Cartel de “Trapecio” y, claro está, la lógica frustración de las fantasías masculinas ante la desaparición de una Gina Lollobrigida espectacular; ese gusto exquisito por los musicales y ¡cómo no!, una incansable afición por el coleccionismo cinematográfico donde reuniría multitud de programas de mano, affiches, calendarios así como un amplio catálogo de películas clásicas.

Desde entonces nos unió una excelente amistad alimentada por continuas tertulias, no solo sobre cine sino también de pintura, música, fotografía,… Además, me abrió la posibilidad de conocer a miembros de la Tertulia Cinematográfica Perdiguer de Zaragoza, otros auténticos entusiastas del cine.

Velasco ha sido un verdadero “Pintor de sueños”, sencillo, modesto, meticuloso en su trabajo y de fuerte personalidad pero, sobre todo, muy generoso y amigo de sus amigos. Es gratificante haber conocido a alguien con una profesión ya en extinción y en donde el gusto por el detalle así como su precisión manual contrasta con lo aparatoso de las nuevas tecnologías.

Recuerdo con cariño sus palabras la última vez que pude disfrutar de su presencia en la entrega del premio de las Artes del I Festival de Cine Histórico de León: “¿Qué os voy a decir? Estoy acostumbrado a expresarme con mis manos y no con la voz. Es difícil explicar a la gente la extraña sensación de pintar carteles. Es como si tuvieras un romance con el cine porque cuando pintaba algo que no me gustaba era como si me enfadara con mi pareja, pero enseguida me reconciliaba de nuevo con ella”.

La presentación del libro VELASCO Y EL EMPERADOR junto con la Exposición de LAS ESTRELLAS es un merecido reconocimiento a su figura. Cargado de nostalgia y emotividad nos empuja con sus mágicas carteleras a recorrer alrededor de cincuenta años de la historia cultural de León.

Te echaremos de menos, Velasco.

 

Antonio Morán. Es el Coordinador de Programación y Prensa del Festival de Cine de Ponferrada.

www.festivalcineponferrada.com

 

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