Hace no más de tres décadas, cuando el espectáculo del circo llegaba a Bembibre lo hacía levantando una enorme expectación entre la población, que aguardaba impaciente las funciones programadas por cada compañía. Hoy por hoy las cosas han cambiado: llegan más grupos a Bembibre que antes, y la crisis frena una asistencia masiva. El circo ha evolucionado mucho en estas últimas décadas, pero hoy lucha por sobrevivir.

El circo Roy Cardinali ha sido el último espectáculo que ha llegado a Bembibre aunque en los últimos años han sido varias las compañías que vienen haciendo parada en la villa para montar su infraestructura y desplegar su espectáculo con el que ofrecen diversión y atracción para todos los públicos. Pero la situación ha cambiado tanto en tan pocos años que los promotores de estos espectáculos, que en su mayoría son los propios gerentes del circo, no saben a ciencia cierta cuál es el futuro que hay detrás de esta crisis económica que afecta duramente a este tipo de eventos.

“El circo no va a terminar nunca”, aseguró David, el dueño del circo Roy Cardinali, pero sí que vaticina que puede haber un cambio de modelo importante. “El circo pequeño podrá sobrevivir con lo poco que saque, y el circo grande también tiene futuro porque a la gente le entra por los ojos, pero los circos medianos que hemos ido ampliando nuestra infraestructura, mejorando, comprando más camiones, sin representante de ningún tipo, tenemos un pie dentro y uno fuera”.

Es algo peliagudo porque los circos medianos, como los calificó David Cardinali, son aquellos que han podido confeccionar un espectáculo bien logrado y de calidad a base de trabajo y reinversión a unos precios asequibles para todos los públicos. Probablemente, la mayoría de los circos que han llegado a Bembibre son de tipo mediano. “Se puede tener una plaza buena pero no compensa con las quince o veinte que tenemos malas”, lamentó.

Tampoco hay facilidades por parte de las administraciones, que “ahora no dejan escapar nada”. De hecho, recordó como anteriormente la negociación daba lugar incluso al pago en especie, es decir, “a cambio de unas entradas o de una función para ciertas personas”. “Ahora, si hay que pagar 600 euros de tasas no se escapa nadie, y si no lo pagas no empiezas a montar”. 

Los más pequeños aprenden en la escuela móvil que lleva el circo

Pero detrás está el valor cultural del circo que se remonta a la Edad media. De hecho, con el objetivo de encuadrarlo en su correspondiente plano cultural, el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (Inaem) presentó a finales de 2011 el Plan General del Circo en defensa de los intereses del sector. La regulación correspondiente por parte del Gobierno todavía hoy no ha sido aprobada, con lo cual ha sido un documento más bien testimonial que efectivo.

Nada más lejos de la realidad que los recortes en educación han azotado duramente al circo. El Gobierno también ha recortado las subvenciones a las denominadas “escuelas” que llevan los circos para proporcionar a los niños que acompañan día a día a sus padres en las caravanas la educación apropiada según un programa formativo. Ni subvención ni maestro.

El circo Roy Cardinali mostró a Bembibre Digital el aula escuela que recorre con ellos todo el país y Portugal para dar la educación debida a los seis hijos de trabajadores del circo y que deben costear íntegramente por su cuenta. “A nosotros nos ha tocado uno de esos ciclos en que no hay subvención, no hay maestro y ya no es que lo subvencionen sino la falta que hace el maestro para los niños”, aseguró Cardinali.

El maestro acude cada día al aula como si fuera una escuela cualquiera, pero con la particularidad que ésta está en continuo movimiento. Tienen su horario y las materias que corresponden por Ley, las mismas horas y el mismo plan educativo. La semana pasada el aula paró en Bembibre donde los alumnos han estado haciendo los exámenes del segundo trimestre.

Ahora, el profesor deberá enviar los exámenes a Madrid para que el Ministerio los convalide y estos estudiantes tengan las mismas garantías que cualquier otro escolar.

De vuelta a la carretera

El circo vuelve ahora a la carretera teniendo en cuenta que en los últimos tres años han permanecido en Galicia sin salir de la comunidad vecina. Entre tanto mantiene una apuesta por el formato tradicional del circo pero adaptado al siglo XXI: con payasos, trapecistas, malabaristas, caballos de alta escuela, un dromedario, ponis, ciclistas y espectáculos de altura.

La próxima parada del circo Roy Carinali será en el municipio berciano de Toreno, donde volverán a desplegar su espectáculo para intentar mantener tan vivo como siempre este formato cultural que es el circo.
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