Nicanor García OrdizLa plataforma de comunicación local y cultural, Bembibre Digital, edita este domingo, 25 de octubre, el libro Jilgueros en los Ojos, del escritor berciano Nicanor García Ordiz. El autor, que ya ha publicado dos novelas en los años 1995 y 1996, respectivamente, ha apostado por esta edición gratuita y accesible para cualquier persona a través de Internet, una edición experimental que tiene muy pocos precedentes en España.

Jilgueros en los Ojos es un libro de relatos cortos compuesto por ocho narraciones que, en palabras del autor, “tienen como único hilo conductor el reflejo de situaciones aparentemente normales con un desenlace que a la mayoría del público pudiera parecerle fuera de lo normal, pero que será cada lector quien, buscando en el interior de las emociones que le despierta cada cuento, conceptué el grado de normalidad de cada final”.

Acorde con el aprovechamiento de las nuevas tecnologías y en consonancia con el papel predominante que ocupa en la sociedad actual el fenómeno de internet, el autor, de la mano de los editores de Bembibre Digital, realizarán la edición de la misma a través de la publicación del libro en la página web del diario informativo, donde, con una periodicidad mensual, irán apareciendo cada una de las ocho narraciones que componen la obra, y que podrá ser seguida por el público de manera acumulable hasta completar el libro en su totalidad. En una segunda fase, y terminada la difusión del libro en la página web, los lectores podrán tener entre sus manos la edición impresa en su formato convencional de libro de bolsillo.

Aunque sus dos novelas anteriores se agotaron rápidamente de las librerías, es posible en la actualidad adquirir ejemplares de Razones de la sinrazón dirigiéndose por email a la siguiente dirección: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., ya que, de manera excepcional, y coincidiendo con la publicación del próximo libro de Nicanor García Ordiz, la editorial pondrá a disposición del público ejemplares de su fondo patrimonial.

Una edición experimental

Difícilmente podemos encontrar muchos precedentes de ediciones literarias digitales gratuitas en páginas web. Si bien el fenómeno del ebook o libro electrónico poco a poco comienza a tener un papel destacado en la sociedad, no se puede comparar con la creación artístico-literaria propiamente dicha para su difusión a través de una página de contenidos informativos y culturales.

La idea es conseguir la máxima divulgación de la obra y de su autor en el ámbito del compromiso que ha adquirido Bembibre Digital para contribuir a la promoción cultural en líneas generales dentro de la sociedad local, con una propuesta que bien puede alcanzar otras dimensiones más amplias, como pueden ser los ámbitos comarcal, provincial e, incluso, nacional.

Este tipo de ediciones son poco usuales. Recientemente, el programa Tras La 2 presentaba una edición similar que identificaba como la única conocida. Se trataba de una edición a través de internet de distribución gratuita en un único volumen. Sin embargo, existen notorias diferencias con respecto a nuestra publicación por cuanto la obra de Nicanor se va a ofrecer por volúmenes en entregas mensuales hasta completar el libro.

La edición se puede seguir a través de Bembibre Digital en la sección específica que hemos preparado al efecto, accesible muy fácilmente en la zona derecha central de la página.

EL AUTOR

Nicanor García Ordiz nació en Asturias, en la cuenca minera del Nalón, en Tuilla, concejo de Langreo, el día 1 de diciembre de 1960.

A muy temprana edad, y coincidiendo con las revueltas mineras de 1962, su padre Ángel García, minero de profesión, decidió emigrar con su familia a la cuenca minera del Bierzo Alto (León), para continuar allí trabajando en su oficio de minero.

En un primer momento residieron en Bembibre, villa que, junto con el resto de pueblos del Bierzo Alto, por aquellas fechas, era lugar de acogida de muchos emigrantes de toda España, que acudían, en su mayoría, a trabajar a las prósperas minas de antracita de la cuenca. Poco después se trasladaron al pueblo de Matachana, limítrofe con Bembibre, donde se asentarían definitivamente.

Contaba con 11 años de edad cuando fue internado en un colegio religioso de la provincia de Álava, en Murguía, donde los Padres Paúles impartieron a Nicanor la Enseñanza General Básica durante los tres años que el escritor pasó entre ellos. Una vez terminado ese primer ciclo formativo, Nicanor fue trasladado a Zamora, para continuar sus estudios en el instituto Claudio Moyano de la ciudad, al amparo de los Padres Jesuitas que lo acogían en su residencia, con lo que el escritor pasó su infancia y adolescencia alternando dos ambientes que le servirán como referente en sus escritos: por una parte la vida familiar, en Matachana, que giraba en torno al mundo rural de la cuenca minera y por otra parte su vida formativa, que giraba en torno a las doctrinas religiosas de las órdenes con las que convivió, los PP. Paúles y los PP. Jesuitas.

Mina y religión formaron y conformaron las primeras experiencias vitales del escritor y que, como narrador, ha hecho de ellos motivos literarios que se verán reflejados de manera reiterada en la temática de sus escritos.

LAS PUBLICACIONES

En su primera novela, ambientada en su Matachana de acogida, Todas las horas hieren, editada en 1995 por Promotora Editorial Berciana, Nicanor García Ordiz, nos pasea, de la mano de unos personajes preñados de humanidad, por una cruda realidad de ficción. Con un lenguaje directo, natural, en ocasiones con una gran viveza de expresión y siempre realista en la descripción, vamos descubriendo las miserias y grandezas de un pueblo y sus gentes, hasta el punto de sentirnos integrados en la trama de la novela. Nos relata cómo siete años después de concluida la calamitosa guerra civil española, en agosto de 1946, el protagonista de la misma, tras abandonar los protectores y balsámicos muros del seminario donde se formaba para sacerdote, emprende la búsqueda de su incierto pasado, con el claro propósito de reencontrar en él su propia identidad, anestesiada por la educación religiosa recibida en aquella institución desde niño. Pero caerá en la realidad de una sociedad condicionada por un triste panorama político-social de postguerra. En su búsqueda, mientras intenta encajar en el nuevo entorno familiar que le rodea, una serie de inesperados acontecimientos harán del ex seminarista el centro de una trama cuyo desenlace impresiona al lector.

Esta primera novela de Nicanor García Ordiz tuvo una gran acogida por parte del público y la crítica, hasta el punto de llegar a agotarse en poco tiempo la edición en las librerías. La novela, debido a la temática, plasticidad y realismo de su lenguaje, fue acogida en la Escuela de Cine y Audiovisuales de la comunidad de Madrid con gran aceptación, al punto de llegar a formar parte de un proyecto para llevarla a la gran pantalla, completando su adaptación para la realización de un largometraje,  que finalmente, por falta de financiación no pudo ver la luz.

Un año después de publicar la primera obra se edita, por Ca&Ba Ediciones, Razones de la sinrazón, en 1996, la segunda novela de Nicanor García Ordiz.

En palabras del crítico y escritor Nicolás Miñambres, “el ambiente rural es el escenario en el que se sitúan unos personajes, que en esta segunda novela se reducen a una mínima condición: El señor Tomás, su perro Canelo y la señora Juliana. Valentina, (…) se convierte en el referente psicólogo que permite la evocación del pasado. Con este planteamiento, García Ordiz va tejiendo un curioso contraste entre la experiencia vital pesimista y desangelada que la vida le ofrece en lo presente y los recuerdos de Valentina, símbolo de un pasado feliz al que todo lo actual conduce de manera obsesiva. Entre ambos mundos, Canelo, el perro fiel, alcanza condiciones de interlocutor activo: No habla con el señor Tomás, pero sí parece entender las tribulaciones que aquél narra desolado".

El pasado y el presente tienen también referentes precisos: Valentina es el pasado, la nostalgia, el recuerdo de una felicidad sólo posible ya desde el recuerdo y la memoria. Juliana, la vecina, simboliza el presente, lo actual, la teórica recuperación de un desencanto vital.

Como elemento dramático, se presenta el recuerdo de los locos que, desde su encierro en Granada, simbolizan los horrores de la guerra.

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