El Museo “Alto Bierzo” de Bembibre acoge entre sus fondos una muñeca autómata donada en 1992 por Mª Jesús Gago López (Bembibre, 18.IV.1943 – 29.X.2003); que había pertenecido con anterioridad a su madrina, Mª Ángeles Arroyo Jalón (mujer de Ricardo López Flórez), oriunda de Burgos e hija de Juan José Arroyo Ontoria y Marta Jalón Gallo; y hermana del general de Brigada de Infantería, Valentín Arroyo Jalón.

Mª Jesús nació en la villa del Boeza en 1943 y era hija de Román Gago González y Saturnina López Flórez; y sobrina del extraordinario dibujante y escritor, Antonio Gago González. Estudió Delineación Industrial en León, profesión que ejerce durante algunos años en su localidad natal, en el Instituto de Enseñanza Secundaria “El Señor de Bembibre”. Sentía una gran pasión por la pintura al óleo como se desprende de sus magníficos bodegones y paisajes. Obras que tuvimos ocasión de conocer el 10 de septiembre de 2010 en la Casa de las Culturas de Bembibre, con motivo de la inauguración de la exposición “Una de Gagos”; que reunía además, pinturas, dibujos y grabados de esa saga de artistas representada por Carlos Gago López, César Gago López, Sara Taboada Gago, Olga Gago Muñiz y Bárbara Gago Teijeira.

Con respecto a la pieza donada podemos decir, que se trata de un juguete mecánico con cabeza y manos de biscuit, cuerpo de pasta de madera y extremidades superiores de metal (en la zona de ensamblaje). En la parte posterior de la cabeza aparece impreso sobre la nuca el código de registro de la sociedad fabricante “1300 – 6, Simon & Halbig, S. H”; que incluye el número de modelo, el 1300; y el de la talla, el 6; al igual que las abreviaturas del taller de producción. La muñeca se apoya en una base de madera y metal con un mecanismo automotriz (en su interior), accionado por medio de una llave con las iniciales “LB”, siglas representativas del empresario Leopold Lambert; dispositivo que armoniza el movimiento de los brazos y la cabeza con una melodía musical. Su altura aproximada es de 50 cm, de los cuales, 37,50 cm corresponden a la muñeca (37,50 x 10 x 4,5 cm) y 12,50 cm a la base (12,50 x 12 x 15 cm).

El pelo es natural, de color rubio y está dividido en dos grandes mechones recogidos en un moño bajo; las orejas han sido perforadas para introducir los pendientes (en este caso de perlas de imitación). Los ojos son de pasta vítrea, de tonalidad azul aguamarina y se mueven por medio de un cordón situado en la nuca. Las pestañas son postizas, de pigmentación dorada y los párpados maquillados. Las mejillas de pátina sonrosada y el hoyuelo bizantino del mentón perfilan una boca entreabierta, que deja ver los dientes y se acicala con labios moteados de rojo pasión.

Lleva un vestido de gasa de algodón, de una sola pieza, de color rosa palo, que se adorna con volante del mismo tejido. El cuerpo ajustado a la cintura se orla por arriba con lazo de gamuza, de coloración fucsia. La falda larga, de amplio vuelo y un poco levantada por atrás (por efecto de la crinolina), se realza con trece flores de fieltro azul con abalorios; y oculta un sencillo cancán. Las extremidades inferiores se cubren con un pololo en arco, de idéntica textura y tonalidad, que se engalana con piquitos de gamuza. Los pies se protegen con calcetines negros de fieltro y se calzan con zapatos de raso beige, ataviados con lazo rosa.

El vestido es el original de la muñeca y fue restaurado en el Taller Municipal de Costura de Bembibre por Ángeles Alonso Rubio, que le añadió los motivos florales; e hizo la chaqueta de fieltro, de color azul cobalto, con largas mangas ajustadas de jamón, que se adornan con puntilla moderna de fábrica.

Este arquetipo de muñeca define los atributos de una mujer moderna y elegante, de tez pálida, ojos grandes, mirada cautivadora, nariz delicada y boca de proporciones áureas; con un alto poder adquisitivo, que se distingue por el uso de prendas diseñadas en talleres de alta costura.

Nos ayuda a contextualizar la pieza Ana María Arroyo Quiñones, hija de Valentín Arroyo Jalón y Sara Quiñones González, al indicar que la muñeca era de su abuela, Marta Jalón Gallo, que la había traído de Francia en 1875. Por lo que sus límites cronológicos se circunscriben al periodo 1869-1875, que enmarca la puesta en marcha de la sociedad “Simon & Halbig” y la llegada de la muñeca al domicilio familiar de Burgos.

Cabe destacar igualmente, que dentro del mundo del coleccionismo de juguetes antiguos, la importancia de la pieza descrita, viene representada por la excelente reputación de las manufacturas elaboradas en las dos casas fabricantes. La cabeza, obra de la firma alemana “Simon & Halbig” de Gräfenhain (Thuringia), una de las más significativas de Europa por sus inmejorables producciones. Y el cuerpo, junto con el mecanismo automotriz, labor artesanal de la compañía francesa “Leopold Lambert”, especializada en este tipo de artilugios automáticos.

BIBLIOGRAFÍA

- González Vidales, L. (2011). La pieza del Mes. Bebé Steiner. Sala XIX: Juego de Niños. Madrid, Museo del Romanticismo, pp. 1-30.
- Montiel Álvarez, T. (2015). La muñeca a lo largo del siglo XIX. Vigo, ArthyHum 19, pp. 166-177.

Manuel I. Olano Pastor
Museo Alto Bierzo

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