El equipo juvenil de Primera División Nacional resolvió una papeleta muy complicada ante uno de los mejores equipos de la categoría, en un partido muy igualado donde los locales supieron aprovechar mejor sus ocasiones. José Manuel consiguió el gol que valdría los tres puntos a falta de veinte minutos para el final, al adelantarse a la defensa en un rechace del portero, después de un lanzamiento de falta muy bien ejecutado por Pablo.

El Bembibre sufrió en los últimos minutos, más por el nerviosismo y las ganas de asegurar el resultado, que por el empuje de los burgaleses. Pero el marcador ya no se movería y los rojiblancos dieron un paso muy importante frente al segundo clasificado, para colocarse muy cerca de la salvación.

A la finalización del encuentro el técnico Iván Casado hacía una valoración muy positiva, no solo del partido, sino también de la actitud de sus jugadores. “Estos chicos tienen una gran mentalidad, siempre han creído en sus posibilidades y estoy convencido que en los cinco partidos que nos quedan podemos lograr el objetivo”. Iván no se queja de la ausencia de dos jugadores importantes como Aleixo y Marcos, que viajaron con la primera plantilla, al contrario “es un orgullo para el equipo y para todos”. Y recuerda que el objetivo y la mentalidad de este club es sacar jugadores para la primera plantilla, y ese objetivo está por encima de otros, “por eso tenemos 16 canteranos en el primer equipo”.

Con la actitud de este equipo, donde hay jugadores como Uría, capaz de saltar al campo utilizando un vendaje especial para mitigar el dolor de una fuerte quemadura en el talón; y de su entrenador, que reconoce que desde que debutó en esta categoría no ha dejado de aprender a base de trabajo y trabajo... el objetivo es posible.

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