El entrenador del Embutidos Pajariel Bembibre, ‘Chiqui’ Barros, y su ayudante, Raquel Álvarez, estuvieron durante la mañana de este martes en el I.E.S. Álvaro Yáñez de Bembibre, donde participaron en una conferencia sobre la influencia recíproca entre la práctica de una  actividad, ya sea física o intelectual, y el buen rendimiento en los estudios. Bajo el título de ‘Baloncesto y educación’, la exposición se centró en las posibilidades y el modo en que los jóvenes deben organizarse para poder ser eficaces en ambas disciplinas.

Como hiciera el año pasado, cuando participó en la charla ‘El deporte (baloncesto) como escuela de valores’, ‘Chiqui’ Barros estuvo junto a su asistente en el Instituto Álvaro Yáñez de la capital del Bierzo Alto, cuya dirección, ante lo provechosa que resultó la anterior conferencia, quiso volver a contar con la presencia de ambos técnicos. En esta ocasión, el preparador del conjunto rojillo modificó la temática de su exposición, reivindicando la posibilidad de conciliar la práctica de un deporte al más alto nivel con una buena trayectoria a nivel educativo. Para ello, contando con la ventaja de que, como apuntó, “trabajamos con gente joven”, puso especial énfasis en el establecimiento de unas prioridades, siempre colocando los estudios como la principal de ellas. En el siguiente peldaño, según explicó, estaría la otra disciplina que un buen estudiante desee practicar o aprender, no sólo el baloncesto u otro deporte, sino cualquiera, ya sea música, pintura, un idioma,…

En este punto, el técnico gallego remarcó la importancia de “escoger lo que a cada uno le guste” y, a partir de ahí, “tratar de ser los mejores en ello”, sin olvidarse, eso sí, de obtener una buena formación. Y aunque reconoció la dificultad de simultanear ambas actividades, aclaró que “el buen estudiante se organiza”. Así les pasó, según comentó, a sus jugadoras, que al final, todas o la mayor parte de ellas estudian. De hecho, tal nivel de importancia da el entrenador del Embutidos Pajariel Bembibre a la formación, que no sólo sirve para “sentirse realizado”, sino que la sitúa incluso por encima del desarrollo del trabajo del equipo.

Además, Barros estableció otro tipo de nexos de unión entre la práctica deportiva, en su caso el baloncesto, y la educación. Sin olvidar la necesidad, casi obligación, de querer aprender y estudiar para no retroceder y estancarse, reivindicó la trascendencia de “tener la mente abierta”, pues a partir de ahí, se pueden “ampliar horizontes” para cultivarse en distintas materias. “El mundo no acaba en los deportes, pues después está la vida”, enfatizó el ferrolano, que, además, resaltó la importancia de esos conocimientos en el baloncesto. “Es un juego lógico”, afirmó el entrenador del club bembibrense, que consideró que “requiere de una inteligencia, una integración para aprender”. Todo ello, según indicó, es importante para poder llegar a asimilar las estructuras tácticas de un equipo y ser capaz de desarrollar una táctica y una técnica individual. Incluso para poder conocer al rival y ser más eficiente en el trabajo.

Como los estudios, el baloncesto, en concreto la progresión en él, requiere la asimilación y la aplicación de unos valores que no deben verse restringidos a estas dos actividades, sino que también deben estar presentes en  la vida diaria. Partiendo de la premisa de que va a suponer un sacrificio y un esfuerzo, la mejora conlleva, entre otras actitudes, curiosidad, afán de superación, capacidad de trabajo e ilusión. Eso sí, un ánimo que no debe ser un obstáculo para actuar con inteligencia, sabiendo discernir entre dos pares de conceptos: mirar-ver y oír-escuchar. Todo ello, según Barros, servirá para ser capaz de interpretar unas necesidades y unos objetivos que ayudarán al individuo a crecer como deportista y como persona.

Durante la conferencia estuvieron presentes varias decenas de estudiantes de secundaria del  Instituto Álvaro Yáñez, que mostraron gran interés por el discurso ofrecido por ‘Chiqui’ Barros, quien consiguió interactuar con varios de los asistentes. Algunos de ellos, de hecho, eran conocidos por los miembros del cuerpo técnico del Embutidos Pajariel Bembibre, ya fuera por pertenecer a las categorías de formación del club o por participar en las jornadas de tecnificación que éste organiza regularmente. Al final, tanto el entrenador como su ayudante fueron agasajados con varios obsequios por parte de la dirección del centro, que agradeció su asistencia y su buena predisposición para estar allí siempre que se reclama su presencia.

 

{module ANUNCIOS GOOGLE PIE}

 

 

Ajedrez - Encuentra la mejor jugada

Sudoku para todos

 

eldespertador