El Atlético Bembibre juvenil de Primera División Nacional sigue sin saber lo que es puntuar fuera de casa. Dos goles de Mon le dieron el triunfo a la Ponferradina en un partido muy igualado, donde la mayor pegada de los blanquiazules y la expulsión de Guerrero resultaron determinantes.

El primer tanto llegó a los 20 minutos, en un barullo dentro del área que Mon consiguió resolver enviando el balón a la red. La igualdad era la tónica dominante, y Óscar pudo llevarla al marcador poco antes del descanso, en una ocasión muy clara con remate cruzado dentro del área, pero el disparo le salió muy flojo y pudo atajarlo el portero.

Tras el descanso el Bembibre le puso una velocidad más al partido, buscando el gol del empate que parecía estar a punto de llegar en cualquier momento. Sin embargo la expulsión de Guerrero, a los 15 minutos de este segundo periodo, cambiaría por completo el rumbo del encuentro. Guerrero le reclama al colegiado la tarjeta para un jugador de la Ponferradina, después de una falta, y es entonces cuando el árbitro decide barrer para casa mostrándole la segunda amarilla al jugador bembibrense, que suponía la expulsión. La decisión del colegiado provocó una mala reacción de Guerrero, que terminó encarándose con el árbitro.

Con la nueva disposición, al jugar con diez, los atléticos terminaron perdiendo el sitio. Además el paso de los minutos hizo mella en el estado físico de los jugadores, que poco a poco fueron perdiendo capacidad de reacción, y dejando muchos huecos en defensa. Raly aprovechó uno de esos huecos para provocar un uno contra uno con Héctor, que terminó derribándolo dentro del área. El propio Raly se encargó de ejecutar la pena máxima, pero el portero consiguió despejar el balón con una gran estirada.

Cuando el partido estaba a punto de concluir Mon puso el defitivo 2-0 que obliga a los de Iván a no fallar la próxima semana en El Barco, para no meterse en los puestos de peligro.

 

 

 

 

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