El interés por la vida y obra del poeta berciano Enrique Gil sigue creciendo fuera de nuestras fronteras. Más de treinta universidades extranjeras investigan la obra de Gil y un centenar de departamentos universitarios están recibiendo la edición de las Actas del Congreso Internacional, celebrado el pasado verano en El Bierzo.

 A este interés se ha sumado la Universidad de Friburgo (Suiza), cuyo Departamento de Langues et littératures ibériques ha organizado un seminario monográfico, con el título “Cuaderno de Friburgo”, impartido la semana pasada por el escritor Valentín Carrera, responsable de la edición de las Obras Completas de Gil, publicadas por Biblioteca Gil y Carrasco.

“Explicar Enrique Gil a treinta jóvenes absolutamente motivados e interesados, ha sido una sensación fantástica -explica Carrera-. Un alumno kosovar, refugiado con sus padres en Suiza, quería saber si durante la guerra de la Independencia hubo también en El Bierzo limpieza étnica como la de Kosovo. Una alumna chilena prepara en Friburgo su tesis con una nueva lectura de Enrique Gil con claves contemporáneas. Ver cómo leen y valoran la obra del novelista berciano ha sido un descubrimiento”.

La organización del seminario fue iniciativa del profesor Julio Peñate Rivero, especialista en Romanticismo, siglo XIX y literatura de viajes, y uno de los mejores conocedores de los últimos pasos de Enrique Gil en su viaje desde Madrid a Berlín en 1844. El profesor Peñate es autor de ensayos como “El relato europeo de Enrique Gil en el marco de la literatura de viaje española”.

La huella de Lord Byron

Esta conjunción entre Romanticismo y relato de viajes fue el hilo conductor de las conferencias impartidas por Valentín Carrera, cuyo “Cuaderno de Friburgo” se puede descargar en la web de Biblioteca Gil y Carrasco. El entorno de Friburgo forma parte del imaginario viajero de Enrique Gil, admirador de Shelley y Lord Byron, dos poetas viajeros que en 1816 recorrieron el lago Leman, Montreux y las montañas alpinas. En el castillo de Chillón, Byron escribió el poema “El prisionero de Chillón”, en homenaje al hereje Bonivard que permaneció allí preso durante seis años atado a una columna, poema incluido en Las peregrinaciones de Childe Harold, libro que acompaña a Enrique Gil en su viaje por Europa.

Como complemento al seminario, los profesores Julio Peñate y Valentín Carrera visitaron el castillo de Chillon, donde se exhibe el manuscrito del “Diario alpino” de Byron y una importante exposición sobre la presencia de los románticos ingleses, precursores de Gil, en tierras suizas.

Ajedrez - Encuentra la mejor jugada

Sudoku para todos