Las protestas mineras se trasladaron este jueves a Camponaraya donde los piquetes cortaron la autovía durante algo menos de dos horas a la altura del kilómetro 394. Con las mismas premisas que el corte de ayer miércoles, fue característico el tono pacífico de una protesta a pesar de que el propio Ministro de Industria, José Manuel Soria, dejó un sentir aún más pesimista si cabe entre los manifestantes al reiterar que “no hay más recursos que los que están consignados”.

El presidente del comité intercentros de Uminsa, Guillermo Sánchez, fue una de las voces que a pie de carretera exigió al Gobierno un talante negociador para intentar alcanzar un acuerdo. En declaraciones a Fórmula Hit Bierzo, aseguró que “la única negociación es poner sobre la mesa otras cifras que no son las actuales e intentar llegar a algún tipo de acuerdo, el mejor y que convenza a las dos partes”.

Por esta razón, se mostró crítico con las declaraciones de Soria a quien le reprochó que “no suele ocurrir” que de forma previa a la comisión de seguimiento del Plan del Carbón “de las primeras veces que habla el Ministro antes de esa reunión lo haga con palabras poco alentadoras”. Por ello, duda de la voluntad del Ejecutivo: “no sé qué intención tiene el Ministro”, cuestionó Sánchez.

El presidente del comité de Uminsa animó a los cargos del PP a apoyar al carbón y les dijo que “aún están a tiempo y esperemos que alguno se rebele a su partido”. “Pero vemos que una vez más puede más el calor de los asientos que el calor de los ciudadanos”.

Respecto al transcurso de la segunda jornada de huelga destacó que lo que pretenden los sindicatos es mantener acciones pacíficas, “hacer cortes de menor tiempo para perjudicar lo menos posible a los automovilistas y camioneros”.

En la misma línea que otros compañeros suyos, pidió disculpas por el trastorno que causan estas medidas, “a nadie nos gusta vernos en un corte de estas características”, reconoció. Y agradeció con más motivo los gestos de apoyo entre los conductores afectados.
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