Transcripción literal del comunicado de prensa deel Grupo Municipal Socialista

Como buen mentiroso, Otero lleva cinco años presumiendo de bajar los impuestos en Bembibre y mucha gente, anestesiada por sus pelotas publicitarios, ha llegado a creérselo. La verdad, sin embargo, la llevan encima, en sus bolsillos: desde que Otero es alcalde el IBI ha subido más de un 30 %. No son suposiciones del Partido Socialista, que llevamos clamando en el desierto estos cinco años, son los datos reales y objetivos que acreditan las notificaciones que estos días llegan a cada domicilio.

Otero aprobó la primera subida, del 10 %, nada más salir elegido en 2011,para regir en 2012, y mantuvo esa subida del 10 % los años 2013 y 2014. Para 2015, en el Pleno de la Corporación, redujo el tipo impositivo un 2 % y divulgó en los medios que el IBI bajaba ese porcentaje, pero a espaldas de todos subió los valores catastrales un 10 % y el resultado fue una subida del 8 %. Este año, sin previo aviso, ha vuelto a subirlos otro 10 % y por eso vemos todos los días oleadas de personas en las escaleras del Ayuntamiento buscando una explicación que no aceptan y que no puede ser más sencilla con el ejemplo que ponemos a continuación.

Al dejar el PSOE el gobierno, en 2011, un piso cualquiera del municipio tenía fijado un valor catastral de 30.191,40 € y un tipo impositivo del 0,70 %; en consecuencia, tributaba 211,34 €. En 2016, ese mismo piso tiene un valor catastral de 40.184,74 € (el 33 % más), un tipo impositivo del 0,686 % (un 2 % menos) y tributa 275,67 €(el 30,44 % más). Es decir, los ciudadanos de Bembibre estamos tributando ahora un tercio más que hace cinco años, después de soportar la peor crisis que se recuerda.

Estas son las bajadas de impuestos que nos vende Otero, como lo fue en su día la tasa de depuración, que subió el 24,07 %, y hace poco, el suministro de agua potable, que subió la friolera del 85 %.

Este es el alcalde que quiere Bembibre, el que ha ganado con mayorías absolutas las dos últimas elecciones locales, el mismo que se ha puesto un sueldo de 40.000 € anuales para ir de procurador a las Cortes de Castilla y León, donde le pagan otro tanto, pero al menos va, aunque luego no sepa ni pulsar el botón de votar.

Es evidente que lo que bien se busca siempre se encuentra y, en Bembibre, lo hemos encontrado a conciencia. Así nos luce el pelo y así nos seguirá luciendo otros tres años para regocijo de Otero y del Partido Popular, que se tronchan de la risa. Será porque no pagan sus impuestos en Bembibre.

Ajedrez - Encuentra la mejor jugada

Sudoku para todos

 

eldespertador