Imagen de la casa del notarioLa Comisión Territorial de Urbanismo acepta, por silencio administrativo, que la casa del Notario y la chimenea industrial no son susceptibles de un régimen de protección urbanístico especial. En consecuencia, podrán derribarse. Es una apreciación inicial pero con algunos matices importantes, pues se trata de una decisión que todavía no es firme aunque supone un paso más respecto al futuro de estas dos edificaciones, después de la polémica que nos remonta al año 2008.

Uno de los matices es que la CTU no ha contestado a la petición formulada por el Ayuntamiento de Bembibre, lo que se entiende como silencio administrativo. La Ley determina determinados casos en que el silencio administrativo debe entenderse como positivo, y uno de ellos es este caso según apreció el Ayuntamiento. En este sentido, la falta de respuesta de este organismo en plazo debe entenderse como una aceptación de la petición que formuló el Consistorio. El segundo matiz es que, ante la aprobación provisional para la modificación urbanística que contempla el derribo de la casa y chimenea, tendrá que pronunciarse la CTU de forma expresa autorizándolo o desacreditándolo.  Por el momento, el Pleno aprobó este lunes la modificación provisional que, en caso de no encontrar obstáculo alguno, pasará a ser definitiva.

Esta cuestión se remonta al año 2008 cuando se produjeron una serie de hechos y varias decisiones municipales. En primer término, el Ayuntamiento había anunciado una serie de ventajas urbanísticas para una construcción inmobiliaria en el entorno del futuro parking municipal de la calle Susana González, que afectaría a estas dos edificaciones. Justificaba esta decisión por motivos de seguridad viaria en la calle Río Sil, donde un saliente de la casa del notario obstaculiza la visión, así como otras de carácter estético con respecto al resto de la fachada.

Pero ante un sentir generalizado, según dijo el propio alcalde entonces, el Ayuntamiento rectificó y decretó un nivel de protección para la casa del notario y la chimenea. Sin embargo, el promotor presentó un recurso contra esta decisión y el Pleno acordó dejar en manos de la Comisión Territorial de Urbanismo la decisión entendiendo que el Ayuntamiento no era competente.

En cualquier caso, en aquel momento se presentaron unas recomendaciones que había hecho un técnico externo, que “aunque la edificación sea enteramente nueva, conserve las características ornamentales de la actual fachada”, manifestó el alcalde en el mes de julio de 2008, añadiendo que “tiene que salir de aquí como compromiso interno para que, en su día, cuando se otorgue la licencia al promotor, se le imponga como requisito atender a la configuración actual”. Por otra parte, sin estar sujeto a una protección específica, sí se mantendría la chimenea según se dijo entonces, “que ahora mismo obstruye hasta el punto de llevarse una parte de la fachada y que no permitiría la excavación subterránea en una serie de metros circundantes, la solución que se nos propone es que se conserve como motivo ornamental”.

Con estos argumentos, el equipo de gobierno planteó en julio de 2008 que este pronunciamiento que se pide del Pleno de la Corporación deje libre a la administración local y “que no sea el Ayuntamiento de Bembibre el responsable de una situación bochornosa”.

La respuesta no ha llegado en marzo de 2010, por lo que el Ayuntamiento lo interpreta como una respuesta positiva por silencio administrativo. En el Pleno de este lunes, el portavoz de la oposición, Luis González, criticó que se persiga retirar “algo emblemático para Bembibre”, que supone “renunciar a todos nuestros orígenes”. En este sentido, la postura del PP, anunció, es votar en contra “hasta que no se defina todo el trámite”.

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