Transcripción literal del GMS del Ayuntamiento de Bembibre

La nueva estación de autobuses de Bembibre sigue construyéndose a paso de cangrejo mientras Otero acaba de anunciar: “en dos meses, a lo sumo, confío que esté finalizada”.

La palabra de Otero vale menos que una moneda de dos caras y a las pruebas nos remitimos:

•    En la campaña electoral de 2011 prometió que, si salía alcalde, estaría funcionando en medio año. No volvió a preocuparse del tema hasta la siguiente campaña, cuando, a raíz de la visita preelectoral de Antonio Silván a Bembibre el 16 de enero de 2015, todos los medios de comunicación recogieron: “la nueva estación de autobuses de Bembibre será una realidad en el verano de 2015. Así lo avanzaron este viernes el consejero de Fomento y Medio Ambiente y el alcalde”.

•    En pleno verano de 2015, paralizadas las obras y sin licitar la 2ª fase, Otero informó que: “esperamos finalizar y poner en marcha la estación en otoño”.

•    El 29 de septiembre de 2015 Otero nuevamente rectificó: “la estación se acabará con el año y es voluntad del equipo de gobierno del PP que inicie su actividad en las próximas fiestas navideñas”.

•    El 21 de enero de 2016 es cuando nos emplaza para el próximo mes de marzo y entonces ya veremos.

La obra, como es sabido, está presupuestada en 600.000 € y Otero presume de que al Ayuntamiento “solo” le cuesta una tercera parte, porque dice que el resto lo ponen la Junta de Castilla y León y la Diputación. Otero miente. Ni la Junta ni la Diputación han puesto un euro para la estación de autobuses. El dinero que han enviado a Bembibre, como al resto de los ayuntamientos, es para obras de primera necesidad en general, y Otero lo gasta en la estación de autobuses. Luego sucede que por las tuberías de abastecimiento sale más barro que agua y Otero dice que no hay dinero para renovar las redes.

Otero oculta que la estación es una infraestructura de carácter supramunicipal, que da servicio a todos los municipios del Bierzo Alto, y que, por tanto, debería ser íntegramente costeada por la Junta de Castilla y León. Esto es lo que Otero le perdonó a Silván para que lo incluyera en la lista de procuradores en Cortes y así, a costa de los bembibrenses, entre los 35.000 € que le cuesta al Ayuntamiento y los 40.000 € que le paga la Junta, Otero se ha convertido en un profesional de la política. Nunca le fue mejor a Otero ni peor a Bembibre.

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