El presidente de Confederación Hidrográfica Miño Sil, Francisco Marín, se desplazó esta mañana a Bembibre para conocer el alcance de los daños derivados del desbordamiento del río Boeza así como para analizar posibles actuaciones para minimizar o evitar las consecuencias. Eso sí, lo que parece claro es que las instalaciones deportivas del Barco seguirán inundándose, dijo, por cuanto se localizan en una zona inundable, pero con la intención de “que en esas zonas aumentemos la dificultad de inundarse” con las actuaciones programadas.

El organismo gestor de los recursos hídricos elevará una propuesta para acometer actuaciones concretas a la altura de Viloria y en el colector de la Edar y canalización de la traída de Bárcena, que han quedado al descubierto después de la crecida del Boeza. Marín reconoció por un lado que “van a ser varios cientos de miles de euros”, pero que las intentarán declarar “de emergencia”. En este caso “las financiaría al 100% la Administración General del Estado”, aseguró el presidente de la CHMS.

En principio no hay una valoración concreta, y el alcalde de Bembibre, José Manuel Otero, reconoció que todavía no se conocen con certeza los números. Eso sí, recientemente hizo una valoración aproximada elevando el coste a los 300.000 euros “pero parece que va a ser mucho más”.

Marín declaró que el objetivo es concluir la propuesta esta misma semana. El inicio de las obras depende de la meteorología, “vamos a trabajar con seguridad y con la calidad de las obras, y si no lo hacemos cuando las aguas estén bajas no va a quedar bien”. “Si las lluvias no fueran fuertes y el caudal bajara significada empezaríamos en el plazo de un mes”, expresó.

La intervención del organismo se centrará en los daños responsabilidad de los ríos, “yo ya no me puedo posicionar ni vaticinar si va a haber subvención a particulares, sino que habrá subvenciones por los daños imputables al propio río”.

La actuación de Confederación llevará también aparejada la restitución de las tuberías.

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