Picando carbón en el interior de la minaNo sé por donde empezar. Es una sensación extraña, algo así como una mezcla de impotencia, desesperación y pesar. Es como sentirse perdido, vacío, pero lleno de rabia.

Llevamos un año parcheando algo a lo que ya no se le ve solución. Un año con retrasos en las nóminas, protestas, encierros, acuerdos y promesas incumplidas, pero eso sí trabajando. No entiendo mucho de política, ni de gestión de empresas, solo sé que no se puede vivir así,  pendiente de la voluntad de otro mientras te juegas la vida cada día.

Hay gente que envidia a los mineros porque se prejubilan demasiado jóvenes, eso dicen, ¿pero en qué condiciones? Suerte todos los que llegan a eso, muchos se han quedado en el camino, y ¡ay! que pena ¿verdad? pero eso no lo miran. Critican las ayudas, las prejubilaciones, los cortes de carretera...todo,  pero ninguno está dispuesto a bajar al tajo para llegar a tener ese derecho que nos hemos ganado dejandonos la salud en el pozo, y ni locos cuando les dices que somos, poco más o menos que mileuristas.  Ya no parecemos mineros sino marionetas en manos de estos titiriteros que tenemos por patrones, unos explotadores que viven de subvenciones y que se rien cada jornada en nuestras narices. Vuelvo a decir que no entiendo de nada, pero quizás la solución sería la nacionalización del sector. ¿Me puede decir alguien que otros recursos tenemos? aquí no hay gas, ni petroleo, sólo carbón y si lo perdemos todos sabemos lo que pasará.

Llevan unos días de encierro y todavía no hemos asimilado que puede que tardemos algún tiempo en verlos de nuevo a la luz del sol, un sol que parece que tambien está en huelga porque desde ayer el cielo es gris,  la noche parecía más negra que de costumbre y el nuevo amanecer ha derramado por mí esas lágrimas  que tengo anudadas en la garganta y que no me dejan respirar. No sé si mañana será mejor solo espero que este día sea corto.

M.A.

felix 359 1

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