Los amigos y suscriptores de la BIBLIOTECA GIL Y CARRASCO deben anotar en la agenda que está ya en imprenta el próximo volumen, Crítica teatral, nada menos que 328 páginas contundentes preciosamente ilustradas donde descubrirán a un Enrique Gil nuevo y desconocido, con razón llamado “el mejor crítico teatral de Madrid”.

Les invito a la lectura del estudio previo de Miguel Varela, primero que se hace sobre la crítica de teatro en Gil, y no les anticipo más, salvo que será presentado en Villafranca en los primeros días de diciembre: y hasta aquí puedo leer.

De las críticas de Gil nacen cientos de hilos sutiles de los que el lector curioso podrá ir tirando para tejer un tapiz inacabable, que nos daría para cientos de Martes Románticos. De muestra, un botón: Crítica teatral incluye la reseña del drama El castillo de San Alberto ambientado en la época de Carlos VII de Francia (1422-1461). El protagonista de la obra es el capitán Flavy, a quien se atribuye la traición que llevó a Juana de Arco a la hoguera.

El título El castillo de San Alberto nada nos dice en la actualidad, pero debió de ser muy popular en tiempos de Enrique Gil, tanto que nadie se molesta en decirnos quién es el autor del drama, traducido del francés por un tal Pedro Baranda (“a quien no tenemos el honor de conocer ni en su persona ni en sus obras”, dice Gil). Sabemos que la obra había sido acogida con “aplauso y entusiasmo” en París, y se consideraba “de mérito literario bien conocido por el público”, por lo que ha sido atribuida a Victor Hugo y también a Alejandro Dumas.

Algunos estudiosos dan el dato (Mas i Vives en El teatre a Mallorca a l´a época romántica menciona que El castillo de San Alberto es de Victor Hugo; y Gutiérrez Sebastián, Retazos del teatro popular en el Santander decimonónico, atribuye la obra a Alejandro Dumas), pero ninguno de los dos grandes franceses escribió un drama sobre el hombre que traicionó y entregó a Juana de Arco.

Parece ser que lo de no mencionar al autor era práctica habitual en la época de Gil: ponían “Adaptado del francés”, como reza en la portada de Galería dramática [Hartzenbusch, 1839], y se quedaban tan panchos, de modo que la BIBLIOTECA GIL Y CARRASCO ha pedido auxilio a un especialista de prestigio, buen conocedor del Romanticismo y en especial de la obra de Enrique Gil, el profesor Rubio Cremades: “El castillo de San Alberto es obra de JOSEPH BERNARD ROSIER. Su título original es Le manoir de Montlouvier (1839) y se estrenó en París, en el teatro de la Porte-Saint-Martin. La traducción al castellano varía sustancialmente. Cambia el patronímico y traduce “manoir” (casa solariega) por “castillo”.

¡Ya podíamos estar todo el mes de noviembre buscando Le Chateau de San Albert!

Enlaces wiki románticos:

Información sobre la Biblioteca Gil y Carrasco
A la venta en las principales librerías.
Distribuye: Latorre Literaria

 

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