Les cuento una de vaqueros por las laderas de Cornatel. De vaqueros filológicos, se entiende, sin Colt 45 ni cuchillos de monte engarzados en una pezuña de corzo, como el que usaba el cabreirés Cosme Andrade en El Señor de Bembibre.

Precisamente, he andado estos meses enfrascado en la lectura de El Señor de Bembibre, pero no en la lectura gozosa del que se sumerge en la prosa fascinante, musical, rítmica y sonora de Enrique Gil y Carrasco, sino en la lectura fatigosa del editor que va corrigiendo patitas de mosca, y se encuentra de pronto con una palabreja extraña: “matacaspas”.

El término no aparece documentado. Lo hemos buscado en el CORDE [Corpus diacrónico del Español, de la Real Academia] y en otras fuentes, y no hay rastro; pero sabemos que no es una errata porque aparece dos veces en la misma página [en la p. 260 de la 1ª edición, de 1844], y sabemos también que Gil se documentaba exhaustivamente y que su riqueza léxica era ciertamente inmensa.

De modo que, con ayuda de Juan Carlos Mestre y de la filóloga Alida Ares, llegamos a la conclusión de que es un hápax (una voz que solo se encuentra documentada en la obra de un autor) y aunque don Ramón Carnicer en su edición enmienda con ‘matacanes’, en la edición de BIBLIOTECA GIL Y CARRASCO nos hemos quedado con la exclusiva voz giliana ‘matacaspas’.

Puede usted, querido lector o lectora, incorporar la palabreja a su vocabulario y usarla como don Enrique Gil: “Las piedras que caían por los matacaspas acabaron de estropearlos (…) una enorme bola de granito, bajando por uno de los matacaspas, cayó a plomo sobre la cabeza de su pariente”.

A falta de pariente, me imagino arrojando por los matacaspas, entre una lluvia de piedras, a Belén Esteban y a toda su tropa televisiva, a un par de ronaldos millonarios, a doña Esperanza Aguirre atada de pies y manos, a Susana con Pedro Sánchez atado al cuello, y a media docena de alcaldes bercianos. Enrique Gil, que era un hombre cabal y muy sensato, no hubiera pasado por menos.

 

Valentín Carrera

 

Fotos: Cornatel, de Anxo Cabada

Enlaces wiki románticos:
visitar Biblioteca Gil y Carrasco
A la venta en las principales librerías. Distribuye: Latorre Literaria

 

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Comentarios  

0 #1 MatacaspasAlvaro Capalvo 15-08-2015 15:37
En algún lugar tuvo que aprender Gil esa palabra, porque al menos en Campeche dan ese nombre al muro que corona la Puerta de Tierra, construida en 1730, podéis ver este enlace: http://expresocampeche.com/notas/2012/07/30/entrada-a-un-pasado-inolvidable/

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