Se ha presentado oficialmente la asociación de voluntarios y voluntarias El Redondal, un colectivo de tipo asistencial que nace con vocación de ayudar a personas que tengan algún tipo de necesidad personal. Con el impulso del CEAS, que encontró y puso en contacto a las personas que actualmente conforman la asociación, este grupo ha iniciado una primera fase para la captación de voluntarios para poder desarrollar su actividad sin ánimo de lucro a partir del próximo mes de octubre en los municipios de Bembibre, Castropodame, Congosto y Molinaseca.

El objetivo tiene un fin claramente solidario: “ayudar a personas que estén solas, que no puedan salir a la calle, que no pueden ir a hacer la compra”, destacó el presidente de la asociación, Francisco Figar. “Ahora cuando llegue el invierno a la gente le cuesta más trabajo salir a la calle. Queremos ayudar a esa gente a hacer la vida un poco más agradable”, aseveró.

Los voluntarios de la asociación no van a entrar en el desarrollo de aquellas labores específicas que seguirán dependiendo de profesionales. La propia vicepresidenta de El Redondal, María Josefa Ferrera,  añadió que “nosotros somos el complemento”, y puso como ejemplo que “hay personas a las que se les paga por hacer limpieza, cuidado de la persona o aseo”, mientras que este grupo de voluntarios se va a centrar fundamentalmente en labores de compañía “cuando esa persona sale y necesita ayuda, ayuda a las familias que tengan hijos y tengan que ir a una terapia nosotros les damos ese tiempo” entre otros.

Un tiempo que cada voluntario va a distribuir según su situación personal. Habrá quienes contemplarán una mayor dedicación pero todos aportarán esas ganas de trabajar en beneficio de personas anónimas que necesitan algún tipo de ayuda asistencial.

Y aquí es donde entra en juego el CEAS, que se va a encargar de canalizar inicialmente las demandas de aquellas personas que tengan necesidades específicas, distribuir estas necesidades en función de la disposición de cada voluntario y determinar el plan de trabajo inicial con la intención de que la asociación El Redondal pueda trabajar de forma autónoma.

En estos términos se expresó el trabajador social del CEAS de Bembibre, Óscar Campillo, y uno de los impulsores de este proyecto voluntario. “Desde el CEAS hacemos un seguimiento de esas personas, estableceremos cómo se pueden prestar ese tipo de servicios dependiendo del horario de esas personas”, expresó.

Este proyecto se inició hace dos años cuando se produjeron las primeras tomas de contacto. El CEAS se encargó de contactar con los diferentes asociados presentes a los que les planteó la idea de formar este grupo de trabajo voluntario. Comenzaron a acudir a las reuniones y en este momento se empezaron a conocer. Hoy forman parte de esta asociación que busca ampliar el número de voluntarios.

Actualmente forman parte de la misma algo más de 10 personas. El propio presidente destacó que el mayor número de personas que formen parte de la misma redundará en el mejor desarrollo de los objetivos.
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