Los cementerios españoles recibieron este jueves a una multitud de personas que visitan a sus familiares, amigos y seres queridos en general en el día de Todos los Santos. El camposanto de Bembibre fue uno de los muchos ejemplos de toda España y, por supuesto, del Bierzo Alto, que registró extensas colas de vehículos y personas desde media mañana, aunque la lluvia y el puente frenó la afluencia masiva que se registró el pasado año.

Durante los últimos días la actividad en los cementerios se ha intensificado, incluso existen casos en el Bierzo Alto en que los párrocos se ven en la obligación de distribuir sus homilías ya desde el pasado sábado hasta este fin de semana (ya que no hay tiempo material para cubrir todas las misas programadas), el 1 de noviembre es, sin duda, el momento en el que más personas se acercan para recordar a sus difuntos.

Una tradición que, además, supone un estímulo para las floristerías llegada esta época del año que viven en esta jornada su agosto particular puesto que, a pesar de la crisis, el recuerdo de los seres queridos se escenifica con un ramo o centro sobre la lápida de los difuntos. Una imagen habitual en estas fechas se forma con la fila de panteones con los ramos de flores que han ido colocando los familiares a lo largo de estas últimas fechas.

Durante la mañana de este jueves la calle fue un ir y venir de vehículos principalmente, pero también de muchas personas caminando, paraguas en mano. En el caso de Bembibre no hay servicio de autobús como en otras poblaciones donde se incrementan considerablemente los servicios.

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