En la imagen, lugar donde apareció el cadáver de su agresor después de quitarse la vida

La joven de Viloria que el pasado 20 de abril resultó herida de gravedad por un disparo en Ponferrada se recupera de las heridas en su domicilio familiar. Según ha podido saber Bembibre Digital, Rosi B.V., de 31 años, ya ha recibido el alta hospitalaria del complejo de León donde fue atendida desde el momento en que se produjeron los hechos por las heridas producidas por el disparo en la cabeza.

A pesar de la extrema gravedad en el momento en que ingresó en el hospital de León, tan sólo un día después la joven consiguió recobrar la consciencia al poco de que el equipo médico lograse extraerle la bala. Un hecho que la familia valoró con optimismo, pero con cautela dado el delicado estado de salud de Rosi, que hoy ya descansa en su casa con su familia, pero con varias secuelas, entre ellas, pérdida de visión en un ojo y de capacidad auditiva.

Los hechos tuvieron lugar la madrugada del pasado 20 de abril en Ponferrada cuando un hombre de 54 años, Antonio R.H., de 54 años de edad, disparó presuntamente contra Rosi (su ex pareja) y el acompañante de ésta, J.P.R., que falleció en el momento. El presunto asesino supuestamente se quitó la vida poco después en Espinoso de Compludo, donde fue localizado por un cazador esa misma mañana.

Se da la circunstancia de que Antonio R.H. tenía una orden de alejamiento de Rosi que decretó el Juzgado el pasado 30 de enero, poco menos de tres meses antes de que se produjeran los hechos. Esta orden de alejamiento le obligaba a no comunicarse con ella ni aproximarse a una distancia inferior a 150 metros.

El caso fue valorado con un nivel de riesgo bajo, según informó el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, ya que no existió denuncia de lesiones.

La joven de Viloria había roto la relación hace aproximadamente dos años, lo cual, todo en su conjunto, encuadró estos hechos en un acto de violencia de género.

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