Foto: UGT

Para Toni Ferrer, Secretario de Acción Sindical de UGT, la entrada en vigor de este apartado de la reforma laboral es “un problema de una grandísima dimensión social y económica”. Pero, afirma Toni Ferrer, “el 8 de julio no es un punto y final, es un punto y seguido y, desde luego, los empresarios que crean que van a producir recortes salariales, o a suprimir las condiciones de trabajo pactadas en el convenio están muy equivocados porque se van a encontrar conflictividad y van a tener pleitos que consideramos que vamos a ganar”. Ferrer responsabiliza también al Gobierno de la conflictividad, la litigiosidad y la pérdida de competitividad y productivad que ha introducido con la reforma laboral.

En Castilla y León son 7 los convenios que perderán su vigencia este lunes: Panadería, Derivados del cemento, Industrias de la madera, tanto aserraderos, como carpinterías o similares de Segovia, los de Panadería y Prótesis dentales de León y el convenio regional de Trabajadores de la pizarra. Afectan a 7.691 trabajadores, la mayoría, 2.800, del sector de la pizarra.

Tanto CCOO como UGT entienden que ningún trabajador puede perder sus derechos laborales aunque caduque el convenio colectivo, por lo que están dispuestos a inundar los juzgados con demandas individuales.

El secretario de Acción Sindical de CCOO Castilla y León, Vicente Andrés, cree que esta situación tampoco beneficia a los empresarios, que ven la necesidad de tener un mercado laboral regulado, para evitar “la ley de la selva”.

Por su parte la patronal asegura que la negociación colectiva seguirá abierta mañana y que espera que “no se busquen problemas donde no existen”, dando a entender que no van a dejar decaer los convenios.

Ajedrez - Encuentra la mejor jugada

Sudoku para todos

 

eldespertador