La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha enviado una carta a los Obispos españoles instándoles a pedir perdón por su colaboración con la represión y la dictadura franquista. Es la quinta vez, desde la visita del Papa Juan Pablo II en mayo de 2003, que la ARMH dirige una carta a la jerarquía de la Iglesia Católica.

Decreto de Franco tras la muerte, en 1940, del cardenal Isidro Gomá

 

La asociación critica la doble moral de la jerarquía católica, "que dice que hay que dejar en paz el pasado y no deja de conmemorarlo y ocultarlo". Este es el contenido de la carta:

 

 

CARTA A LOS OBISPOS Y ARZOBISPOS DE ESPAÑA CON MOTIVO DE LA VISITA BEATIFICACIÓN POR LA IGLESIA CATÓLICA DE 522 MÁRTIRES

Desde la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica consideramos que la beatificación de 522 mártires es una buena oportunidad para que la jerarquía de la iglesia católica española asuma con madurez y responsabilidad las consecuencias de su apoyo a la dictadura franquista y su colaboración en la constitución de un régimen de terror que infringió enormes e irreparables daños a miles de seres humanos.

La iglesia católica fue uno de los grandes pilares del régimen y muchos de sus miembros colaboraran en la retaguardia con los pistoleros de falange que asesinaron a decenas de miles de civiles. En la carta escrita por todos los obispos españoles el 1 de julio de 1937 ni siquiera se mencionan las muertes de miles de hombres y mujeres civiles que están siendo masacrados en el nombre de Dios en lo que la propia iglesia católica definió como una cruzada de liberación. Quienes firmaron ese escrito contaban con información suficiente como para conocer las sacas, paseos y ejecuciones extrajudiciales que se estaban llevando a cabo por parte de los franquistas  de forma sistemática. Sacerdotes de toda España conocían esos hechos y en muchos casos participaron en la elaboración de las listas que contenían los nombres de quienes estaban condenados a terminar en una fosa común.

La beatificación en el año en el que se cumple el 77 aniversario del golpe de Estado del general Franco es una espléndida oportunidad para que la jerarquía de la iglesia católica española  asuma públicamente sus errores y condene con rotundidad el uso de la fuerza por parte de quienes no aceptaron los resultados de unas elecciones democráticas.

La iglesia católica trabajó con los golpistas en la guerra, ayudó localmente a planificar la represión, hizo propaganda para construir el mito del dictador Francisco Franco como primer vencedor del comunismo, convirtió a la mujer en una especie inferior, maleducó a millones de ciudadanos y ciudadanas en la culpa, la castración emocional y los dogmas de la iglesia católica que eran impuestos con manu militare.

En los últimos años se ha llevado a cabo en nuestra sociedad un extenso debate acerca de nuestra relación con el pasado de la dictadura y con sus consecuencias. La jerarquía católica ha dicho públicamente que ese pasado está reconciliado y hay que dejarlo quieto pero a la vez ha beatificado a cientos de mártires de la guerra civil, estando en su pleno derecho de hacerlo.

Quizá ahora es el momento de mirar honestamente hacia el pasado y actuar debidamente en el presente y de ese modo perdonar por el daño sufrido y pedir perdón por el causado. Es una oportunidad inmejorable para rechazar ese colaboracionismo franquista, condenarlo y reparar en la medida de lo posible el terrible daño que la dictadura del general Franco causó a millones de seres humanos von la colaboración de la jerarquía católica. Hacerlo delante de miles de creyentes sería sembrar una semilla para que errores tan duros no se vuelvan a cometer.

Atentamente,

Emilio Silva
Asociación para la Recuperación de la Memoria histórica

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