Los representantes de los numerosos municipios y localidades de la provincia de León afectados por los recortes de trenes, frecuencias y paradas realizados por el Ministerio de Fomento y Renfe Operadora la pasada primavera, entre estas poblaciones La Granja de San Vicente, mantienen su reivindicación de que se dé marcha atrás y se reponga la situación previa a aquellas traumáticas medidas, que hoy continúan causando graves perjuicios a miles de personas.

En una reunión de munícipes y pedáneos leoneses celebrada ayer por la tarde bajo la coordinación del diputado provincial y alcalde afectado Joaquín Llamas, los asistentes recordaron que en septiembre se había solicitado formalmente una reunión con la ministra de Fomento, Ana Pastor, y el consejero de Fomento de la Junta, Antonio Silván, para plantearles el problema y comenzar a negociar una solución urgente.

Sin embargo, ninguno de los dos ha dado respuesta a esta reunión, algo que para los afectados “es un desprecio, una falta de respeto a nuestros vecinos, que siguen padeciendo la incomunicación de transporte público” causada por esos recortes.

Ante esta situación de parálisis, los afectados de localidades como Villavante, La Granja de San Vicente, Porqueros, Barrientos, Otero de Escarpizo o El Burgo Ranero advierten de que si no hay avances para revertir los recortes ferroviarios se verán forzados a realizar nuevas acciones de presión y protesta, como las protagonizadas antes del verano, que sumaron miles de participantes de toda la provincia.

Los alcaldes, portavoces y representantes de juntas vecinales consideran “un agravio incomprensible” que en otras comunidades autónomas se haya normalizado la situación al implicarse el Gobierno autonómico, mientras en Castilla y León se hayan plegado a las supresiones del servicio de tren, que siguen en vigor, de manera que miles de leoneses no disponen ya de una parada y conexión que sí tenían antes de los duros planes ministeriales.

 

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