Han pasado más de cinco años desde el inicio de la promoción inmobiliaria Residencial Valdés y este lunes, cuando la ejecución no alcanza el 40% de las previsiones iniciales, la empresa propietaria de la grúa ha retirado definitivamente la estructura. Fue a instancia del Ayuntamiento que antes del verano comenzó la búsqueda de los responsables de la promoción ante la paralización más que evidente de la obra, que se detuvo hace tres años cuando completó 42 de las 110 viviendas proyectadas inicialmente.

Los vecinos de las inmediaciones y los propietarios de un taller colindante habían trasladado al Ayuntamiento su preocupación por esta grúa que estaba parada, sin uso y sin que nadie acudiese a retirarla, según explicó a Bembibre Digital el alcalde, José Manuel Otero. Sin embargo, localizar a los propietarios de la grúa no una tarea fácil: “la empresa que se encargó de la construcción había entrado en quiebra, luego nos fuimos a buscar a Caja Rural, que fue la entidad bancaria que se quedó con los pisos”, manifestó, “y un tiempo después nos derivaron a la empresa propietaria”.

El Ayuntamiento requirió a la propietaria de la grúa la retirada de la misma, pero aquella que pidió un tiempo prudencial para la organización de los trabajos aprovechando el viaje de un camión pluma para el desmontaje, máxime cuando advirtió que la promotora aún no les había hecho efectivo el pago. Pero el tiempo pasó y finalmente tuvo que volver a intervenir el Ayuntamiento concediendo un plazo definitivo hasta el finales de febrero: “les convocamos a una reunión urgente a principios de este año y les pedimos un plazo en que ellos pudieran retirar la grúa, y en función de lo que nos dijeron les dimos de plazo hasta finales de febrero con la advertencia que, si no la retiraban ellos lo haríamos nosotros repercutiendo el coste”.

Al final no ha hecho falta la intervención del Ayuntamiento y la empresa procedió este lunes a la retirada de la grúa. Desde la mañana y hasta primera hora de la tarde para el desmontaje de esta estructura, que durante los últimos tres años llevaba parada en Bembibre. “Se trata de una cuestión de seguridad”, dijo el alcalde, que añadió que “a nadie le gusta tener una grúa sobre su cabeza, pero sobre todo se trata de una preocupación vecinal y el Ayuntamiento no puede ser ajeno a estas cuestiones”.

 

De las previsiones iniciales con 200 viviendas a 3 vecinos

El proyecto Residencial Valdés vio la luz en el año 2007 cuando la promotora Urbalia –posteriormente cambió la denominación a Urber- presentó un proyecto para la construcción de 112 viviendas de promoción pública en la zona de El Barco, en las inmediaciones del río Boeza. Pero en una segunda fase aún contemplaba la ejecución de otras 88 viviendas hasta completar un total de 200.

La situación económica y la evolución del mercado inmobiliario llevó a la promotora a cambiar el planteamiento inicial rebajando el número de viviendas en la primera fase a 42. Hoy por hoy son propiedad de Caja Rural y únicamente están ocupadas tres.

El proyecto que presentó la empresa en 2007 contemplaba una superficie de máxima de 78 metros cuadrados sujetos a las mismas condiciones exigibles para la adjudicación de viviendas de protección oficial. El precio máximo que se había planteado era de 85.000 euros.

La construcción comenzó a finales de 2008.

 

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