Unión Progreso y Democracia valora de forma positiva la disminución de 8.635 parados en Castilla y León respecto a febrero del año pasado, pero muestra su preocupación por las precarias condiciones de contratación que, al igual que el resto de los indicadores económicos, reflejan la situación de estancamiento de la economía regional, siempre retrasada respecto a la media de España.

Según los datos publicados por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, el desempleo en la región se redujo un 1,07% menos que el conjunto nacional en términos interanuales, mientras que las afiliaciones a la Seguridad Social en el mismo período reflejan una caída del 1,12% frente al 0,34% español.

La formación magenta también muestra su preocupación por el incremento de la temporalidad en el mercado de trabajo, que este año alcanza el 90,83% de los contratos suscritos. Este hecho, sumado a los 241.729 parados de la región, la destrucción de tejido industrial, la reducción del número de autónomos o la desaparición del 4,1% de las empresas de la región en el pasado año muestra un escenario muy negativo para los castellanoleoneses.

El coordinador territorial, Rafael Delgado, celebra esta leve mejora del empleo, pero asegura que “tanto el Gobierno regional como el nacional están muy lejos de poder hacer discursos triunfalistas” e insiste en que “la gente quiere un puesto de trabajo para poder vivir, no sólo para salir de una estadística”. Para Delgado, la región “va a remolque de la economía nacional” e insiste en que “tras los números hay personas que aunque tengan un contrato temporal, no llegan a los 500 euros al mes”.

 

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