Carlos Cabezas mirando la web de la entidad bancariaLos propietarios del restaurante Molino del Real, de San Román de Bembibre, han sido víctimas de un robo en internet por valor de 3.000 euros. Según explicó el dueño del establecimiento, Carlos Cabezas, un pirata consiguió acceder a su cuenta bancaria, realizar un traspaso de fondos de su cuenta personal a la de la empresa, y una transferencia a la cuenta de un desconocido de 2.711 euros.

La seguridad en internet queda muchas veces en tela de juicio con casos de delitos cibernéticos que saltan a la luz pública destapándose extraños movimientos que llevan a los usuarios a desconfiar de ciertas transacciones. Habitualmente se descubren fraudes de diversa naturaleza, suplantación de identidad y robos directamente en cuentas bancarias, con cargos que el usuario no reconoce. Aunque en los últimos años ha habido un importante paso hacia adelante en cuanto a las mejoras de seguridad aún hay importantes lagunas que dejan al usuario desprotegido. Ahora la duda es: ¿quién va a responder?

Según explicó el propietario del restaurante afectado, el pasado 22 de diciembre un pirata informático realizó una transferencia fraudulenta no autorizada a la cuenta de un tal Alejandro Morales Borjas, de la localidad hispalense de Mairena de Aljarafe. En total 2.711 euros que se esfumaron de un plumazo de su cuenta con un solo click.

Pero este delito no se descubrió hasta el pasado 4 de enero cuando la víctima recibió el extracto del banco, la entidad Caja España, con dos operaciones que no reconoció por no haberlas realizado, según su versión. En ese momento llega el calvario de la reclamación: en el primer momento, lejos de tener una solución sólo se encuentra con obstáculos.

Carlos Cabezas reprochó que la entidad bancaria reconoce que esas operaciones se realizaron, por tanto, son válidas. Pero han tenido lugar, supuestamente, según refleja la víctima en la denuncia, fraudulentamente por una persona que nunca había tenido acceso ni a sus datos bancarios ni a la tarjeta de coordenadas. Desde el punto de vista de la víctima, la entidad bancaria debe asumir la responsabilidad por no garantizar las medidas de seguridad suficientes en la banca electrónica.

“Quiero poner en evidencia que estamos totalmente desprotegidos en internet. Y lo que más me fastidia es que Caja España se está desentendiendo de mí porque dicen que yo he dado esa orden cuando no la he dado. No se puede operar por internet con total seguridad porque no estamos cubiertos. Alguien ha entrado en mi ordenador, me ha copiado las claves, ha accedido a mi cuenta, mi contraseña, mi usuario, y sabe todo de mí”.

Ante esta tesitura, el dinero se ha desviado a la cuenta de una persona con la que los propietarios del restaurante no han tenido nunca relación, dicen, ni tan siquiera contacto. Un tal Alejandro Morales Borjas. La pregunta que se hacen es ¿quién es este individuo y qué papel juega en este fraude? Carlos Cabezas lo considera responsable entre tanto se demuestre lo contrario. No en vano, a su cuenta han ido a parar 2.711 euros robados, y supuestamente alguien los retiró del banco en muy pocos días. Pero también hay complicaciones para contactar con ese individuo puesto que el banco titular de la cuenta donde fue a parar ese dinero se ampara en la ley de protección de datos para no desvelar ninguna información sobre el mismo, tan siquiera el DNI que le pidió la Guardia Civil para una mejor localización.

Carlos Cabezas presentó el lunes una denuncia en la Guardia Civil de Bembibre para que actúen contra esta persona como presunto autor de un delito de robo, cuya rápida localización dependería de una serie de imponderables como la obtención de su DNI. Posteriormente, también ha iniciado acciones penales judiciales.

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