Umbelinda Rodríguez sale a pasear dos veces al día. No renuncia a la siesta ni a sus dos  vasos de vino diarios en la comida y en la cena. Y acaba de cumplir la friolera de 100 años con una vitalidad abrumadora.

La familia organizó este sábado una fiesta muy especial en su Matachana natal donde reside. Una fiesta de cumpleaños por todo lo alto en la que participaron los vecinos que quisieron acompañar a ‘la chata’, como se la conoce en el pueblo, y compartir con ella un día más de su vida. El día de su centenario.

Umbelida nació el 19 de mayo de 1914, por unos días, hace ya más de un siglo. Como era entonces habitual, desde niña se dedicó al campo y al hogar. Se casó con 26 años y enviudó hace ahora 29 años.

Fruto de su matrimonio tuvo dos hijas, siete nietos y diez biznietos –el más pequeño con dos años-. Son cuatro generaciones que se dieron cita casi en su totalidad en esta fiesta hasta la que también se trasladaron otros muchos familiares para compartir con Umbelinda este día tan especial.

La protagonista quiso agradecer a los asistentes su presencia, y lo hizo no con unas palabras, sino con algo mucho mejor, con lo que tanto le gusta: cantando una canción.

Un ejemplo más de la vitalidad de esta mujer que le ha tocado vivir en un siglo de profundas transformaciones y que este sábado, en su fiesta, hubo tiempo para rememorar muchas cosas. Sobre todo los familiares que, con tanto orgullo, contaban cómo era el día a día de la abuela. Una abuela que se ducha y viste ella sola, sin ayuda; que sale a pasear a diario, dos veces al día; que idolatra a Felipe González y fue la fan número 1 de Manolo Escobar; y que en sus cien años, por lo menos hasta ahora, sólo lamenta no haber cumplido su gran ilusión: viajar en avión.

Para el anecdotario de la ciencia, el año pasado fue una hermana suya la que cumplió los 100 años de vida.

 

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