La Audiencia Provincial de León juzgará el próximo día 28 de abril al vecino de Bembibre implicado en la denominada Operación Cigüeña, por un presunto delito de tenencia de explosivos. La Fiscalía ha pedido una pena de cinco años de cárcel mientras la defensa, según ha publicado El Bierzo Noticias, sostiene que tiene permiso para manipulación de explosivos y que las sustancias caducaron hace más de diez años.

Los hechos se remontan a finales de enero de 2013 cuando concluyó la denominada Operación Cigüeña, con tres detenidos que aparecían presuntamente en un vídeo detonando los explosivos en una nave abandonada. Los detenidos identificaron al vecino de Bembibre como presunto proveedor de los materiales, a quien detuvo la Guardia Civil que determinó que los tenía desde antes de 2002, cuando trabajaba en una mina a cielo abierto.

Según informó entonces Subdelegación del Gobierno, en el registro intervinieron 900 gramos de nagolita, explosivo marca Orica Powergel 2500 con un peso de 1,2 kilos (con  fecha de fabricación en abril del año 2000), 30 detonadores eléctricos y alrededor de 30 metros de cordón detonante y 3 metros de mecha eléctrica.

Además, varias armas, cuya tenencia por particulares está prohibida, como un arco de fabricación casera de elevada flexibilidad; 20 flechas de madera y punta metálica; varias defensas de goma tipo tolfa y metálica extensibles; así como un puñal de hoja inferior a 11 cms y navajas automáticas.

La Fiscalía entiende que los hechos son constitutivos de delito y pide una pena de cinco años de prisión.

 

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