La presa del canal, en la carretera que une San Román de Bembibre con Viñales, se ha vuelto a convertir en una trampa mortal para animales que llegan al interior saltando o rompiendo el vallado, o directamente aprovechando alguna zona de cerco rota. Si caen al agua los muros les impiden salir, provocándoles la muerte por ahogamiento. En esta ocasión cuatro jabalíes han aparecido este viernes ahogados en la presa, mientras un quinto pudo tener la fortuna de caer por el muro y haber escapado aguas arriba hacia Bembibre.

No es un hecho aislado pues se trata de un episodio que se produce desde hace años, pero muy concretamente desde 2009 el coto de caza La Peñona comenzó a denunciar estos hechos ante la aparición de corzos y familias enteras de jabalíes muertos en este mismo lugar, a la vez que reclamaba soluciones para evitar el ahogamiento de más animales.

En esta ocasión de nuevo ha sido una familia de jabalíes. El de mayores dimensiones es una hembra, y junto a ella otros tres cachorros de jabalíes. En el punto de inicio de este canal propiedad de Endesa Generación hay una parte del cerco rota, que pudo haber estado rota antes o directamente los jabalíes consiguieron romperla al encontrarse este obstáculo en su camino.

Posiblemente cayeron al agua cinco jabalíes pero uno pudo escapar aguas arriba aprovechando un momento de poco caudal ya que la Policía confirmó que el jueves recibieron el aviso de ciudadanos que vieron un jabalí en las inmediaciones de la presa de Carrizales.

El resto de los jabalíes de la manada murieron ahogados una vez cayeron en el canal sin posibilidad de escapar pues los muros de contención a ambos lados lo convierten en una trampa mortal para los animales que caen al agua. Las corrientes arrastraron a los jabalíes hasta la presa, donde también se encuentra el cadáver de un quinto animal en estado de descomposición.

Hace escasas semanas ocurrió lo mismo con dos corzos que también aparecieron en la presa ahogados.

Policía Local de Bembibre y una patrulla de la Guardia Civil en representación del Seprona acudieron hasta este punto para conocer los hechos.

El presidente del coto de caza, Carlos González, se mostró crítico porque durante estos siguen muriendo animales ahogados en la misma situación. Aseguró que desde 2009 viene denunciando los hechos ante el Seprona. “Yo tengo que aguantar que la gente me llame asesino por salir a cazar, pero aquí los animales caen, sufren y se mueren sin que nadie haga nada”, declaró este viernes en el lugar donde se produjeron los hechos.

Incluso destacó que mientras los cotos tienen una limitación de las piezas para mantener la protección de las especies, en este lugar siguen cayendo y muriendo animales habitualmente. Considera que la solución es poner una valla que no puedan destrozar los animales, de altura suficiente para que los corzos tampoco puedan saltar.

En las inmediaciones se encontraba un operario de Endesa que se detuvo ante la presencia policial a la entrada de la presa. Expresó que estos hechos se suelen producir cuando se da alguna cacería, extremo que negó el presidente del coto quien aseguró que la última caza fue el 26 de septiembre.

 

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