Francisco Alcalá, sobre su bicicleta, a falta de unos días para partirEl próximo martes 13, el bembibrense natural de Lucena (Córdoba), Francisco Alcalá, inicia su segunda aventura por toda España sobre su bicicleta. A sus 65 años, se ha marcado el objetivo de demostrar que la edad no es un inconveniente, expresamente cuando el alcoholismo ha sido uno de los obstáculos que ha limitado alguna de sus metas, como es el deporte. Hasta que comprendió que la bicicleta sería la que le ayudaría a abandonar el alcohol.

En 2001 se lanzó a la aventura por toda España, recorriendo el país de punta a punta. Ahora quiere repetir, con nueve años más a sus espaldas pero con las mismas ganas de siempre. Desde el cabo de Estaca de Bares (en La Coruña) hasta Tarifa y vuelta en peregrinación hacia Santiago de Compostela por la Vía de la Plata. Si las fuerzas le acompañan, partirá de nuevo hacia Finisterre, donde finalizará su viaje. Casi 3.000 kilómetros que espera recorrer entre 35 y 40 días, pero que pueden ser menos, hasta 32 días. Sin una fecha a la que ajustarse salvo la ida: quiere estar en su natal Lucena el día 2 de mayo, día de la fiesta grande.

La aventura comienza el próximo martes. Iniciará la primera etapa desde Estaca de Bares a Villalba. El segundo día tomará rumbo a Becerrea y ya el tercer día hará parada en Bembibre. En ese momento volverá a subirse a la bicicleta en dirección La Bañeza y centro y sur de la penísula, pasando por Gibraltar, llegando a Tarifa, Sevilla y regresando a Galicia.

Alcalá es un ex minero cuyo sueño fue vivir sobre la bicicleta. Sin embargo, el deporte no fue su medio de vida y la dependencia del alcohol le hizo olvidar que había un motivo saludable en el que pensar. En el año 1993 decidió entrar a la recién fundada Arabi, donde comprendió la peligrosidad de su dependencia y tomó la decisión de dejarlo. Dos años después, en 1995 volvió a subirse a la bici y encontró en ella un motivo para olvidar su enfermedad. Desde entonces ha contado todos y cada uno de los kilómetros que ha recorrido, que suman 100.825 hasta la fecha contando entrenamientos y proezas de este tipo.

Este veterano ciclista quiere demostrar dos cosas: primero, a quienes padecen la enfermedad del alcoholismo que siempre hay un motivo para olvidarse del alcohol, y que hay motivos sanos como el deporte. Segundo, que la edad no es impedimento para este tipo de aventuras. Hasta tal punto que su firme deseo ahora es volver a subirse a la bicicleta el próximo año Xacobeo para hacer el Camino de Santiago. Tendrá 76 años.

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