Si el tema del Botillo este año era la música, este año la actuación musical cobró aún más protagonismo con Shaila Dúrcal, que ofreció un espectáculo con sorpresa, donde la tecnología hizo posible un dueto con su madre, Rocío Dúrcal. Un Festival que volvió a contar con una figura política para presidir el acto central, la consejera de Cultura de la Junta de Castilla y León, Josefa García Cirac.

La consejera no pasó por alto la importancia de este Festival, “no sólo por su importancia gastronómica y cultural, o por su atractivo turístico, sino porque representáis lo mejor de una comarca rica y singular que encuadra perfectamente en Castilla y León.

La mantenedora enalteció las cualidades del botillo y de todo lo que implica este evento: un pueblo que hoy se une y se siente orgulloso del botillo”, expresó, y que “lejos de excluir, comparte el éxito”.

Josefa García Cirac no pasó por alto una defensa a ultranza de la comunidad, en la que el botillo juega un papel importante. “Castilla y León es el museo vivo más grande del mundo”, calificó, “y en la comarca sois una prueba fehaciente por vuestros parajes y por vuestros monumentos: igleisas, y plazas”. “Por vuestros museos y por vuestra gastronomía, y por esta fiesta que tiene un recorrido y que en el año 2000 fue reconocida como fiesta de interés turístico regional y en 200 9fiesta de interés turístico nacional”.

Razones por las cuales, concluyó, “nos ha de servir de aliciente para, desde la Junta, seguir apostando”.

La concejala de Cultura de Bembibre, Laura Álvarez, introdujo el evento destacando su carácter cultural con los actos organizados ya desde el pasado fin de semana, y aludió a su trayectoria histórica para entender la evolución del evento.

Pero muy concretamente se refirió al carácter musical de esta edición, con un homenaje a los grupos y artistas que fueron protagonistas en el Festival del Botillo a lo largo de la Historia. Desde los saxofonistas sinfónicas de Toledo, la Orquesta Sinfónica de Acordeones de Bilbao, la Coral Polifónica Bembibrense, hasta el cambio con Diego El Cigala en 2007, y a partir de ahí Manuel Quijano, Niña Pastori, Tamara, El Consorcio, Diana Navarro o, como en esta edición, Shaila Dúrcal. 

Laura Álvarez agradeció la asistencia de público en los actos desde el primer momento. Y también hizo un guiño al concurso literario, que este año contó con 48 obras participantes.

Por unanimidad del jurado, el ganador es José Agustín Blanco Redondo, de Ciudad Real, con la obra "Todo se desvanece", donde el botillo forma parte de la trama en el escenario de un crimen.

El alcalde de Bembibre destacó expresamente la masiva participación en esta edición del Festival, y dando respuesta a una pregunta de la presentadora, confirmó que a partir de ahora el Ayuntamiento va a "buscar la posibilidad de aumentar el aforo". Porque lo que pretendemos es que seamos cada vez más y darle más difusión a este festival del Botillo".

"Son ya 44 años haciendo que el que parecía nuestro más pobre menú se convierta en toda una estrella que brilla con luz propia al tiempo que da luz a las cualidades de Bembibre", expresó el alcalde, que defendió "respetar y mantener aquello que ha sido seña de identidad es la mejor forma de seguir creciendo como pueblo".

Otero aludió a la multiculturalidad de Bembibre, hasta donde "han llegado gentes de los puntos más diversos". Todos han sido acogidos con tal naturaliedad que se convierten en uno más de los nuestros". Con un mensaje directo en defensa de la capital del Bierzo Alto de la que, dijo, "Bembibre es cultura".

Posteriormente, como viene siendo habitual antes de la cena de gala, la nota musical la puso la cantante Shaila Dúrcal, nombre artístico en honor a su madre, Rocío Dúrcal, quien también tuvo un momento protagonista en esta gala. Y es que la tecnología permitió que interpretase una canción con la imagen de su madre protagonista de un vídeo, lo que hizo que ambas pudieran interpretar juntas un tema en uno de los momentos más emotivos de la velada.

La cantante editó su primer disco sólo en México donde a duras penas tuvo repercusión. Pero en España poco a poco fue abriéndose paso en un mercado difícil donde cautivó a un público fiel que ha ido creciendo a lo largo de los años y seis discos editados desde 2004.

En Bembibre Shaila Dúrcal cautivó al público con su sonido que combina diferentes estilos desde el pop, R&B hasta las rancheras, un género tan característico en su familia. La actuación de Bembibre se convirtió en el primer concierto en España.

Al término, 1.100 comensales de dieron cita en el pabellón de deportes Manuel Marqués Patarita en una cena para degustar el plato protagonista de la velada. Como viene siendo habitual, dispuestos en las mesas de este macro comedor preparado y decorado al detalle para la ocasión, que invita además a mantener la cultura popular en torno al botillo. 

Un embutido, en definitva, tan íntimamente relacionado con la gastronomía berciana que consigue algo tan complicado como reunir a más de un millar de persona en una jornada no sólo para cenar sino también para disfrutar sentados a la mesa, con la verbena posterior y, en definitiva, con todos los actos organizados al respecto.

El acto estuvo presentado por los profesionales de la comunicación en la comarca Jesús González y Vetania López.

 


 

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