Cuando allá por el año 1982 empecé a trabajar en la minería del carbón berciano (Campomanes Hermanos en Santa Cruz de Montes), no me imaginaba en modo alguno que a través de la mina iba a seguir la pista de las estrellas; pero,…la vida te da sorpresas. Creo que fue en el año 1985 cuando por parte de la empresa tuve que acudir a León a un cursillo o mini cursillo (creo que sólo duró un día) que la Escuela de Minas de la Univ. de León organizó para que los topógrafos mineros nos pusiésemos al corriente del manejo de las coordenadas UTM. En aquellas fechas creo que aún era muy frecuente que cada mina tuviese un sistema de coordenadas diferente, con lo cual la necesaria tarea de poder situar sobre un mapa las posiciones de las labores de una empresa minera respecto a otras colindantes era una tarea complicada. Era muy necesario que todas las empresas utilizasen el mismo tipo de coordenadas y para ello se organizó aquel cursillo.

Allí nos entregaron unos magníficos apuntes que posteriormente se plasmarían en un conocido libro titulado TOPOGRAFIA MINERA cuyo autor es D. Luis Fernández Fernández. A través de esos apuntes conocí la existencia de unos curiosos y singulares libros (anuarios se llaman) que todos los años publica el Observatorio Astronómico de Madrid (OAM). Aunque en los artículos de divulgación elemental creo que mucho no lo cito, si lo he tenido que hacer en artículos de un cierto nivel. Por todo ello me parece oportuno de hablar un poco de este libro (ya he dicho que cada año se publica uno diferente y lógicamente actualizado) y explicar porque es tan importante para la topografía minera.

EL ANUARIO DEL OAM

Para levantar correctamente un plano (y más en un mundo globalizado como el actual); es necesario tener una serie de conocimientos sobre la forma, medidas y orientación en el espacio de La Tierra. Una tarea esencial estriba por ejemplo en saber donde se ubica exactamente la línea Norte-Sur (una línea meridiana). Para ello es necesario tener una serie de conocimientos de astronomía y es en esta línea donde resultan de enorme utilidad los datos que año tras año publican estos anuarios del OAM. También otros observatorios deben tener publicaciones similares, pero yo no conozco en detalle.

El Anuario que año tras año publica el OAM (desde 1992 los vengo adquiriendo por rutina),es un libro que parece muy feo, pues aunque tiene muchas imágenes lo que más abunda en el mismo son enormes listados de números y más números; pero tiene una enorme utilidad para topógrafos, ingenieros y cualquier técnico o cualquier aficionado al estudio racional y científico de los astros. Digo eso porque quiero aclarar que los populares y mucho más conocidos horóscopos son justamente lo opuesto al estudio racional y científico de nuestro Mundo. Eso de que el destino está escrito en las estrellas, en el Sol, en La Luna o en cualquier otro astro no es mas que pura y simple superstición. Una creencia muy antigua sin duda, pero absolutamente absurda desde una perspectiva racional. ¿Que datos contiene pues el Anuario del OAM?. Veamos. En el correspondiente a este año 2.017 (ver imagen) y siguiendo una secuencia similar a la de otros años esto es lo que aparece.

En primer lugar este libro nos ofrece una serie de datos (siempre con abundante lenguaje matemático); sobre los fenómenos más relevantes de cada año como por ejemplo la entrada de las estaciones o los eclipses tanto de Sol como de Luna. También hay abundantes datos sobre la visibilidad de los planetas, (Mercurio, Venus , Júpiter, Saturno,…). Estos a simple vista parecen estrellas pero su movimiento por el cielo no es el mismo que el de las estrellas. Por ello los antiguos les llamaban “estrellas errantes”.

A continuación, figura un apartado sobre la medida del tiempo y aquí se nos ofrecen datos acerca de diversos tipos de calendarios y en especial el que utilizamos en la vida cotidiana (Calendario Gregoriano). También se habla extensamente de todo lo referente al horario y aquí podemos entender porque la hora en un mismo instante difiere de un lugar a otro de La Tierra y los diferentes tipos de horarios que se pueden utilizar.

Para muchas personas (yo entre ellos) resulta muy interesante poder saber con antelación la posición que hora tras hora y día tras día va a tener el Sol (altura y dirección en la que se halla) en el firmamento visible desde un punto concreto de la superficie terrestre. Lógicamente para saberlo hay que realizar una serie de cálculos matemáticos más o menos complicados, cuyos datos de partida figuran justamente en este Anuario. Gracias a ellos yo pude saber con antelación que día y a que hora los rayos del Sol penetrarían hasta el fondo de la mina de un pozo minero de 742 metros de longitud, que había cerca de Espina de Tremor (Mina MILE), gracias a ellos yo podía saber cuando los rayos solares debían cruzar un túnel de 2.140 metros que hay en un pueblo aragonés llamado Valdealgorfa (Teruel),¡¡ sin haber estado jamás allí¡¡. También me fueron imprescindibles para realizar los parques solares didácticos de Bembibre y Castropodame.

La posición que en un momento dado del tiempo y en punto concreto del espacio ha de tener un astro (el Sol, la Luna, un planeta,…) ; se puede conocer con antelación si disponemos de datos como los que publican los anuarios de los observatorios astronómicos. Cierto es no obstante que hay astros que son más esquivos que otros. La Luna por ejemplo tiene un movimiento más complejo que el Sol y tratar de saber con antelación su posición es perfectamente posible; pero requiere unos cálculos un tanto complicados que a más de uno (a mi por ejemplo) le resultan difíciles de digerir. En el Anuario no obstante hay datos para aburrir y entre estos los esenciales para poder hacer observaciones precisas de los astros para los aficionados a la astronomía. Por ejemplo se indica que posición que día tras día y a lo largo de todo el año van a tener los 4 satélites de Júpiter respecto a este planeta. El planeta Júpiter a simple vista parece una estrella mas, aunque grande. Con unos prismáticos es posible observar en torno a Júpiter 4 pequeñitas estrellas que le acompañan continuamente y que ya fueron descubiertos hace siglos por Galileo. Se llaman por ello satélites Galileanos de Júpiter pues hoy día sabemos que tiene muchos mas.

Hay asimismo un amplio apartado referido a las estrellas con especial atención a la Estrella Polar pues esta es una estrella que tradicionalmente ha servido y sigue sirviendo para determinar tanto la dirección Norte-Sur; como la latitud.

LA TIERRA

En el Anuario también hay una enorme cantidad de datos que podemos considerar geográficos. Es aquí donde topógrafos, geólogos, ingenieros y cualquier persona que tenga que manejar mapas y planos pueden hallar datos de mucha utilidad. Así es posible deducir con suma facilidad las diferencias en tiempo solar entre dos pueblos o dos ciudades. Entre Ponferrada y Villafranca del Bierzo por ejemplo son 5 segundos.

Últimamente aparecen también datos de carácter sísmico referidos tanto a España como al resto del Mundo. Es esta una información muy curiosa pues demuestra nítidamente que movimientos sísmicos que pasan inadvertidos para la población son relativamente abundantes. Podíamos decir que son como los latidos de La Tierra.

Por último, aparecen siempre uno o más artículos de divulgación científica relacionados con la astronomía y redactados por astrónomos profesionales. Es posible que a sus autores les parezcan de un nivel muy básico para el ciudadano corriente se trata de informaciones que no siempre se entienden con facilidad. Yo he intentado leer muchos de ellos y a veces tengo la impresión de estar totalmente perdido intentando saber exactamente el significado de algunos conceptos reflejados en los mismos. En la imagen adjunta portada del Anuario del año 2.017.

Rogelio Meléndez Tercero

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