Cualquier estudiante de secundaria sabe o debe saber que hay un gran parecido entre un átomo y el Sistema Solar. Creo que fue en mi etapa de estudiante cuando uno de mis compañeros me lo comentó. Entrando ya en materia digamos que aunque la variedad de “cosas” que vemos tanto en La Tierra como fuera de ella es innumerable, la realidad es que la materia está compuesta sólo por unos 100 tipos de átomos diferentes. El átomo es la menor porción de un elemento que conserva las propiedades de este. Las rocas y los minerales están compuestos por átomos, también el agua, el aire y todo tipo de materia orgánica. Esta es la que forma parte de los seres vivos, es decir animales, plantas y también por supuesto las personas. Como es sabido la materia orgánica está formada principalmente por átomos de carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno. El Sol por su parte está formado básicamente por hidrógeno (70%) y helio (27%).

Aunque ya los griegos sospechaban al parecer que había unas partículas elementales que debidamente combinadas forman todo lo que vemos (incluidas estrellas) sólo fue en el siglo XIX cuando poco a poco se fue conociendo lo que se sigue llamando la Tabla Periódica de los Elementos, que sigue siendo de unos 100 como máximo (hay muchos resultados de transformaciones radiactivas e inestables).

Los diferentes elementos del Sistema Periódico (Tabla Periódica) se forman en las estrellas, que funcionan mediante reacciones termonucleares que dan lugar a diferentes elementos de SP. No obstante los átomos no son indivisibles y a los largo del pasado siglo XX, se han realizado diversos descubrimientos de su estructura. Así se ha comprobado que un átomo es como un Sistema Solar en miniatura. En el núcleo hay protones y neutrones y en la corteza electrones que giran como los planetas en torno al Sol. El núcleo de un átomo es el equivalente del Sol y los electrones serían los planetas.

Como en el Sistema Solar la masa se concentra casi toda en el núcleo y viene determinada por la suma de protones y neutrones. La masa de los electrones es despreciable, pero estos son los que determinan muchas de las propiedades de las diversas sustancias que nos resultan las más visibles. También son los electrones los que determinan diversos procesos químicos, como por ejemplo la oxidación del hierro (combinación de átomos de oxigeno con átomos de hierro). El átomo más simple es el de H que tiene un solo electrón en su corteza y un protón en su núcleo.

A medida que aumenta el número de electrones van apareciendo los diferentes elementos, ( H-He-Li-Be,…); que asimismo aumentan su número de protones/neutrones del núcleo. Es como si con tres tipos de partículas y añadiendo una a una fuésemos formando los casi 100 elementos.

El átomo de flúor tiene 9 electrones y por ello es uno de los mas parecidos a un Sistema Solar en miniatura, siempre eso si que admitamos que son 9 los planetas del Sistema Solar, pues al parecer el que en mis tiempos de estudiante era el planeta Plutón; ahora ya no se considera un planeta.

No obstante no todo son semejanzas también hay algunas diferencias, pero esto quizá mejor dejarlo para otro artículo. Termino insertando una imagen tomada de la Red (thetipoficeberg.blogspot.com),en la que se muestra la estructura del átomo de flúor. Compárese con una de las numerosas que hay en la Red o en libros del Sistema Solar.

Rogelio Meléndez Tercero

 

 

 

 

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