Hace ya bastantes años (más de 20 sin duda) y estando en la mina conversando con un individuo que durante muchos años había estado vinculado al mundo del carbón, surgió el asunto del origen de las capas que día tras día se veían en las minas y recuerdo que me contó una teoría asombrosa, pero que en principio podría parecer más o menos creíble. Supongo que son muchas las personas que conocen o conocieron muy bien las minas de carbón y que tienen sus propias y más o menos curiosas teorías. Yo pienso que esas teorías lo mejor es ni siquiera citarlas pues sólo servirían para crear confusión e inducir a errores. En la actualidad cualquier persona con unos conocimientos geológicos elementalísimos sabe que las capas de carbón son sencillamente antiguas turberas. Es una lástima que hoy en El Bierzo no haya turberas, aunque existe una en el Lago de La Baña y creo recordar haber visto hace ya años también una muy diminuta en las proximidades de Villablino. Las turberas son simplemente zonas en las que se acumulan restos vegetales, que poco a poco se van descomponiendo y formando una masa uniforme y de aspecto negruzco. Las turberas se forman en zonas pantanosas en las que se hallan a menudo recubiertas por una diminuta lámina de agua. Si quedan a la intemperie se pueden en parte desmantelar y destruir al estar en contacto con el aire. En zonas donde la lámina de agua es muy notoria (interior de una laguna profunda), tampoco se dan las condiciones idóneas para que se forme una turbera pues los restos vegetales se suelen acumular con preferencia en los bordes de las zonas pantanosas es decir en zonas poco profundas.

Hace ya bastantes años (2006) publiqué en Estudios Bercianos un artículo (“Génesis del carbón berciano”),que elaboré con bastante cuidado y que me servirá de guía para este breve artículo que ahora estoy escribiendo. Las turberas que hoy son en El Bierzo verdaderas capas de carbón se formaron hace 300 millones de años y en sus orígenes eran una materia mucho más blanda que las capas de carbón que hoy existen y de un espesor (potencia) que en algunos casos pudo llegar a los 7 u 8 metros. Quizá un poco menos. El tiempo de formación de una cualquiera de esas turberas fue insignificante a escala geológica pero muy dilatado a escala de la vida humana. Una capa de carbón berciano de un metro de potencia actual, bien pudo requerir el paso de unos 14.000 ó 15.000 años. Tras su formación se fueron compactando y perdiendo potencia hasta llegar a ser como hoy son (un metro de potencia es en general la máxima en el área de Torre-Bembibre). Creo que no hace falta señalar que el relieve y el paisaje que existía donde hoy se hallan las capas de carbón en nada se parecía al actual. Los valles y montes actuales se formaron en los últimos millones de años, incluso podríamos decir que sólo en el último millón de años, si bien este es un proceso continuo en el tiempo. Baste considerar que si en mil años un río excava o se hunde en el terreno un metro en un millón de años serían mil metros, es decir un valle de enormes proporciones.

Las turberas en sus orígenes se disponen prácticamente paralelas unas a otras y este paralelismo aún se mantiene en muy buena medida. Por ello en distancias cortas (algunos centenares de metros) la potencia entre dos capas se puede considerar constante. En una primera estimación y en base a los cálculos que yo hice podemos señalar que cada 100 metros de terreno (potencia real entre dos capas por ejemplo) han requerido un tiempo de formación de unos 250.000 años. Al hablar de terreno me refiero no sólo a capas de carbón si no también a todo lo demás es decir capas de pizarra, arenisca y conglomerados que acompañan a los niveles de carbón (capas o simples carboneros).Estos números se podrían ajustar mucho más pero como una primera aproximación son perfectamente válidos. Lógicamente lo que hoy es una potencia de 100 metros en la época de formación de las turberas era mucho mas.

En cuanto a la edad de 300 millones de años señalo que la conocemos porque se sabe que esas plantas fosilizadas que tanto abundan en las minas de carbón eran seres vivos en esa lejana época. La edad señalada se determina por unos métodos y mediante unos estudios que en un artículo de divulgación elemental como este no procede explicar. Si cabe señalar que los minerales que constituyen las rocas a menudo disponen de una serie de detalles (métodos basados en el análisis de isótopos radiactivos),que sirven para saber cuando se formaron.

Lo que si conviene señalar es que una vez que se acumuló un espesor de mas de 1000 metros de capas de barro, arena con mucha agua y turberas, toda esa masa de terreno se fue compactando, debido esencialmente a su propio peso. Durante muchos millones de años ese conjunto de capas permaneció apilado prácticamente igual que cuando se formo es decir en capas horizontales. Sobre estos materiales y durante millones de años no se depositó nada más. Lo que en principio era barro o limo se fue endureciendo hasta dar las pizarras actuales. Las arenas perdieron el agua y se convirtieron en areniscas y la turba en carbón de antracita. El Bierzo debió ser durante más de 200 millones de años una llanura muy similar a lo que hoy es la llanura castellana. Los terrenos que contenían las antiguas turberas al estar durante tan dilatado tiempo (todo lo que los geólogos llamamos la Era Secundaria), en contacto con la atmósfera y las aguas más superficiales se fueron alterando o si se quiere oxidando. Este proceso hizo que la parte mas superficial de ese terreno con turberas que lentamente se estaban transformando en capas de carbón fuese adquiriendo unas tonalidades muy rojizas. Se trata de un proceso de oxidación que en la práctica viene a suponer que el carbón se quema lentamente. Los efectos de ese proceso no se limitaron a la parte mas superficial. La zona alterada llegó a alcanzar un mínimo de 100 metros.

Hace unos 65 millones de años las cosas empezaron a cambiar y los terrenos con capas de carbón se fueron recubriendo por unos terrenos mas modernos, son los que hoy llamamos el Terciario o “El Recubierto” y que se halla muy presente por ejemplo en la Mina Minex (motivo por el que en la misma jamás se realizaron labores a cielo abierto). El Terciario es ese terreno suelto y rojizo con mucho “barro” (arcilla) y que es tierra suelta y no contiene rocas más o menos duras como las pizarras o las areniscas ni por supuesto capas de carbón. Si tiene eso si piedras sueltas en abundancia, pero no capas de terreno bien evidentes. Como es bien conocido las capas de carbón y sobre todo en el área de Torre-Bembibre a menudo no están horizontales si no con pendientes muy elevadas. Están lo que se dice plegadas. Este plegamiento de las capas se debió efectuar básicamente en los últimos 65 millones de años, si bien habría que hacer ciertos matices en los que ahora no procede entrar.

El último episodio importante fue la lenta aparición de los ríos y arroyos actuales. Estos han excavado en el Terciario tanto que en muchas partes (Santa Cruz de Montes por ejemplo) ha desaparecido por completo, es decir ha sido erosionado. Los ríos y arroyos actuales se han encajado tanto que en muchas partes han erosionado no sólo el Terciario si no también la parte más superficial del Carbonífero alterada. Esto fue una bendición porque el Carbonífero alterado no sirve para explotar. El carbón del mismo está totalmente “quemado” y mas que carbón parece barro rojo que lógicamente para los usos a los que se destinaba el carbón no sirve. En las últimas labores efectuadas en la Mina Minex bajo ese terreno del “Recubierto” se localizó el carbonífero “quemado” y sólo tras profundizar varios metros se llegó al terreno con carbón digamos normal. No obstante y como es bien conocido ese carbón ya quemado ha sido erosionado en la mayor parte de la Cuenca Carbonífera Berciana y por este motivo en el siglo XVIII, fue descubierto por primera vez (al menos de modo oficial) el carbón digamos normal y corriente. Este hecho sería el inicio de la historia humana del carbón de nuestra tierra pero de ello hablaré en el siguiente artículo.

Lógicamente las imágenes que tenemos sobre los que podríamos llamar “Paisajes del Carbonífero”; son recreaciones o reconstrucciones más o menos afortunada. Adjunto una de ellas tomada de la Red.

Rogelio Meléndez Tercero

 

 

 

 

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