Aunque los señores Thomas Young y Simón Denis Poisson , son mucho menos conocidos que Messi o Belén Esteban; son personajes que han ofrecido al conjunto de la Humanidad unos excepcionales conocimientos.

Nuestra impresión o nuestra percepción del Mundo es que las rocas son absolutamente firmes. “Esto es firme como una roca” se dice habitualmente, pero….. Por lo que yo conozco ya desde el siglo XVIII, algunos investigadores se percataron de que las rocas, incluso las más duras no son tan firmes como parecen. Cabe señalar a varios pero sin duda los más conocidos son el británico Thomas Young y el francés Simón Denis Poisson. El primero ya en las primeras décadas del siglo XIX, realizó estudios sobre la rigidez de los materiales. En la actualidad en cualquier libro sobre mecánica de rocas se hace mención al conocido como Modulo de Young. Es un número que indica la relación matemática que existe entre la deformación que experimenta una roca y el esfuerzo o la presión que se ejerce sobre la misma para que sea deformada. Entre los técnicos (no entre el público en general) es bien sabido que un material sólido ( una roca bien dura por ejemplo) si es sometida a una presión se deforma y que lo hace de modo similar a una goma de borrar. Es decir una vez cesa la presión la roca recupera su forma inicial. La relación matemática entre ambos fenómenos (presión y deformación) es como he señalado, el Módulo de Young.

El parecido entre una roca por firme y dura que sea y una goma de borrar de esas que utilizábamos en los colegios, resulta aún mas asombroso si tenemos en cuenta los estudios de un francés llamado Simón Denis Poisson (1781 -1840). Este investigador observó que una roca al ser comprimida en una dirección se dilata en la perpendicular, es decir exactamente lo mismo que les ocurre a las gomas de borrar. La relación matemática que existe entre la contracción en una dirección y la dilatación en la perpendicular se denomina Coeficiente de Poisson. Estas curiosas y aparentemente increíbles propiedades de las rocas; explican por ejemplo que los movimientos sísmicos se propaguen y que las vibraciones del terreno se transmitan de modo similar a como lo hacen las ondas por la superficie de un estanque lleno de agua.

Tanto el Módulo de Young como el Coeficiente de Poisson son valores que resultan de gran importancia en diversos problemas de ingeniería. Tanto Young, como Poisson fueron excepcionales investigadores y realizaron estudios que aún hoy en día en pleno siglo XXI, ni siquiera se pasan por la imaginación del ciudadano corriente; ni por supuesto de una gran mayoría de los estudiantes que van a las aulas con demasiada frecuencia (me parece) a pasar el rato, a divertirse o ha hacer cualquier cosa menos cumplir con su deber como estudiantes; es decir estudiar.

Adjunto una imagen de T.Young tomada de la Red.

Rogelio Meléndez Tercero

 

 

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