Una de las primeras enseñanzas que todos recibimos en la niñez es la referente al modo de localizar donde está el Norte. En una primera aproximación y a efectos prácticos basta con saber que “la parte” por donde sale el Sol es el Naciente, que viene a coincidir más o menos con el Este y que la zona por la que el Sol se oculta es el Poniente que a muchos efectos prácticos es el Oeste. Si el Este queda a nuestra derecha y el Oeste a nuestra izquierda el Norte es lo que queda de frente.

Esta breve y simple explicación, es no obstante válida como una primera aproximación. La realidad es que se puede (y en ciertos casos se debe), afinar mucho más. Conviene señalar que aunque a muchos efectos prácticos se habla del Norte sin mas, desde el punto de vista técnico y en muchos casos hay que distinguir entre diversos tipos de Nortes. Cualquier topógrafo, ingeniero o técnico similar debe tener en este sentido bien claras las ideas si no quiere cometer notables errores.

La Estrella Polar que es un punto diminuto sirve para indicar con mucha precisión donde esta el Norte llamado Norte Geográfico. Sin embargo esta conocida estrella no siempre esta apuntando justamente en el Norte. La desviación desde la Polar respecto al Norte Geográfico exacto y riguroso puede ser de hasta casi 1º. Una línea de 10 metros desviada 1º supone al final de su trazado un error de 17 cm.

No obstante existen técnicas que permiten determinar con gran precisión la dirección Norte-Sur tomando como referencia la Estrella Polar. Obviamente no se trata sólo de apuntar hacia esa estrella y punto. Como ya sabemos que no está exactamente en la dirección Norte-Sur ( en sentido Norte) hay que hacer una serie de cálculos y correcciones; para al final determinar en que dirección y sentido exactos se halla el Norte Geográfico.

Para determinar el Norte Geográfico se utiliza también el Sol. En este caso y como es evidente la técnica es un tanto complicada. El Sol no es un punto si no un disco que además se está “moviendo” continuamente. Las técnicas que permiten saber en que dirección y sentido se halla el Norte Geográfico a partir de visuales o punterías hechas al Sol son complejas y también (hay que decirlo) un tanto peligrosas. El Sol si se observa sin las protecciones adecuadas pueda causar graves daños a la vista, algo que sin duda conoce cualquier persona que se dedique a la observación del disco solar con cualquier finalidad.

Como el disco solar se está moviendo continuamente es preciso anotar con rigor y con cuidado la hora, minuto y segundo en el que se hace la observación. Además lógicamente es preciso calcular (lo que resulta también una operación compleja), la dirección exacta en la que el Sol se halla en el instante en el que se hace la observación. Por otra parte y como el Sol no es un punto si no un disco cuyo centro a simple vista no está señalado en modo alguno; lo que se hace es apuntar no al centro del Sol si no a sus bordes y luego deducir cual seria la dirección si se hubiese apuntado no al borde si no al centro del Sol. Para ello es preciso saber cual es la anchura del disco solar.

Para señalar la dirección Norte-Sur con precisión hay pues que hacer una serie de labores que requieren paciencia destreza y ciertos conocimientos (correcciones debidas a la refracción de la luz y al paralaje), que sólo algunos técnicos poseen. Por otra parte las observaciones al Sol han de hacerse con instrumentos adecuados como por ejemplo un teodolito. La operación de señalar con gran precisión la dirección Norte-Sur , se conoce técnicamente como el trazado de una línea meridiana.

Personalmente y aunque por motivos profesionales nunca hice observaciones al Sol para buscar la dirección Norte-Sur con rigor; si lo hice no obstante numerosas veces por motivos que en principio podrían ser considerados como simple entretenimiento. Para el diseño de parques solares didácticos (Castropodame y Bembibre) es esencial conocer con rigor la dirección Norte-Sur. Yo tras numerosas observaciones creo que lo logré con una indeterminación máxima de ¡¡dos centésimas de grado sexagesimal¡¡ Esto supone en una longitud de 100 metros un error de ¡3 centímetros¡ Sin duda alguna es una precisión que supera con creces la recomendable para construir esos parques solares didácticos , ya que las longitudes empleadas en los mismos eran siempre inferiores a los 30 metros.

Esta es una de las muchas tareas que tienen que ver con el diseño y construcción de parques solares didácticos. Por eso se llaman didácticos. El problema (grave problema) es que estas labores técnicas como el trazado de una meridiana por orientaciones al Sol; son aun poco conocidas por la sociedad en general y por ello esas labores para el publico en general pasan totalmente inadvertidas. Otro tanto ocurrió con otras numerosas operaciones de medida y cálculo complejas que es preciso realizar para poder construir este tipo de parques. Lo que no se conoce no se puede valorar y esta es la razón esencial por la que en mi opinión, los parques solares didácticos a los que me refiero han sido hasta ahora al menos un auténtico fracaso. Pero bueno este es ya otro asunto.

El trazado de una línea meridiana, resulta esencial para orientar correctamente un reloj de sol. La imagen que adjunto corresponde a las labores realizadas sobre el terreno en el año 2.008 en Viloria (al lado de Bembibre),para poder orientar correctamente uno de los relojes de sol (una esfera armilar), que existen en esta pedanía.

Rogelio Meléndez Tercero

 

 

 

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