La consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León ha resuelto favorablemente la declaración de impacto ambiental sobre el proyecto de explotación de la cantera de Rozuelo, promovido por Graveras del Bierzo.

La declaración se refiere al proyecto de explotación para la extracción, molienda y clasificación de piedra cuarcita obteniendo áridos de distintas granulometrías, precisándose como materia prima roca cuarcita. La extensión total del perímetro solicitado para la explotación es de 36,7 hectáreas, ubicándose en el Paraje El Alto de la Cerca, en el Término Municipal de Folgoso de la Ribera.

El proyecto se sometió a la declaración ambiental en agosto de 2016 una vez reinició la tramitación del proyecto dos años después de las últimas sentencias que declararon la nulidad de la explotación existente en la localidad por el procedimiento irregular en su autorización.

Entre las alegaciones que se presentaron, la asociación en Defensa de Tierra Seca se basó en “la ilegalidad de la cantera”, y más allá de lo dispuesto adujo que el proyecto “omite la verdad”, entre otras cuestiones por las medidas correctoras y compensatorias presentadas para la planta en el primer estudio de impacto ambiental “no se han respetado ni cumplido” o que los estudios acústicos “no se corresponden con el ruido generado”.

Incluso, llegaron a aseverar que las anteriores voladuras ocasionaron grietas y desperfectos en diferentes viviendas de Rozuelo, así como que la afección a la fauna (y en concreto al coto de caza que aprovecha el monte de utilidad pública) es notable “al haber disminuido la presencia de fauna cinegética” o que la visibilidad del proyecto se ha calculado a la baja, siendo visible “desde numerosos puntos y áreas de la cuenca visual a más de 40 kilómetros”.

En las alegaciones particulares los argumentos se centraron en cuestionar la legalidad de la cantera, “que ocupa suelo rústico protegido, que podría contaminar las aguas y atentar contra la flora y la fauna del lugar y que ocasiona un perjuicio socioeconómico a la zona y sus habitantes”.

La resolución contempla informe favorable de Confederación, e incluso de la delegación territorial de la Junta en lo que afecta al patrimonio arqueológico o etnológico aunque deben realizarse tareas de control arqueológico durante las labores iniciales previas al de desbroce por la aparición del castro roquero de Colmenares.

Desde el punto de vista medioambiental concluye “la no coincidencia con la Red Natura 2000 ni con Espacios Naturales Protegidos de Castilla y León”, “la no coincidencia con ejemplares incluidos en el Catálogo de Especímenes Vegetales de singular relevancia de Castilla y León, ni con planes de recuperación o conservación de especies protegidas”. Tampoco existe coincidencia con zonas húmedas incluidas en el Catálogo de Zonas Húmedas de Castilla y León, ni con vías pecuarias.

Cinco licencias anuladas en el proyecto anterior

Este proyecto ha estado caracterizado por los continuos litigios que terminó con una sentencia favorable a la asociación Tierra Seca en 2014. La misma asociación que denunció las irregularidades del proceso por la omisión de los trámites de impacto ambiental anulando las licencias de construcción de la cantera que se había concedido a Cymotsa; licencia urbanística a la empresa Graveras del Bierzo para la realización del camino entre la cantera y la planta de tratamiento de áridos; y el Acuerdo de la Comisión Territorial de Urbanismo para el uso excepcional de suelo rústico del camino. Resoluciones que se suman a las dos sentencias de 2011 que ya habían decretado la nulidad de la licencia medioambiental y apertura de la planta de tratamiento de áridos.

Cinco licencias anuladas por permitir la actividad con su correspondiente impacto ambiental que llevó a la empresa a expresar su intención de reiniciar la actividad, tal y como se materializó en la tramitación de 2016.

 

 

 

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