La Fundación Santa Bárbara prestará sus instalaciones de La Ribera de Folgoso a los 12 países europeos que participan en el proyecto Endurcrete, apoyado por la Comisión Europea en el marco del Horizon 2020, el Programa de Financiación de la Investigación y la Innovación en la Unión Europea para el periodo 2014-2020. El objetivo de esta iniciativa, liderada por la compañía cementera alemana HeidelbergCement, es desarrollar un nuevo hormigón armado más duradero, sostenible y rentable para estructuras industriales, civiles y marinas.

El proyecto Endurcrete cuenta con un presupuesto de más de 5,9 millones de euros y tiene un horizonte temporal de enero de 2018 a junio de 2021. En él participa un consorcio integrado por 16 empresas y entidades de 12 países: Alemania –que lo lidera–, España –representada por las compañías Acciona e Ibox–, Italia, Francia, Noruega, Suiza, Eslovenia, Bélgica, República Checa, Hungría, Grecia y Croacia.

El reto de los socios pasa por conseguir un material más eficiente y económico para infraestructuras duraderas, que pueda ser alternativo al hasta ahora conglomerante de referencia en determinadas construcciones, el cemento Portland.

En concreto, la investigación pretende minimizar las desventajas competitivas del hormigón tradicional, tales como el importante consumo de recursos minerales, energía y combustible asociados a su proceso de producción o las emisiones de gases de efecto invernadero derivados de este proceso.

Para ello, trabajarán en el desarrollo de un cemento novedoso de bajo clínker –que es el principal componente de este material– a partir de la integración de subproductos industriales de alto valor y la utilización de nuevas nanotecnologías y sistemas híbridos, que garantizan una mayor durabilidad de las estructuras de hormigón.

Los prototipos resultantes de la investigación se probarán en cuatro enclaves sometidos a una fuerte agresión ambiental: en el túnel experimental de la Fundación Santa Bárbara en la Escuela Laboral de El Bierzo y en el muelle del puerto de El Musel de Gijón, ambos en España; en uno de los astilleros Kvaer en Stord (Noruega) y en el puente Krk situado en el Mar Adriático (Croacia).

La empresa española Acciona dirigirá la actividad relacionada con estas demostraciones y validaciones, que se efectuarán con apoyo de herramientas experimentales y numéricas para comprender mejor los factores que influyen en la durabilidad de las estructuras de hormigón y predecir su vida útil.

 

 

 

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