Papá siempre tuvo muy claro que, después de cerrar el comercio, -el comercio se llamaba CASA AMERICA y estaba en Toral de los Vados- tenía que trabajar en el huerto, cerca de casa, en donde plantaba, regaba, cultivaba y recogía tomates, pimientos cebollas, lechugas o alcachofas porque a papá le encantaban las alcachofas. (Lo que no sabía papá es que Zeus, -el dios Zeus que habitaba en el monte Olimpo en Grecia, en medio de rayos y truenos, envidias y venganzas- era un dios que siempre andaba detrás de las mujeres y que un buen día se enamoró de una moza que se llamaba Alcachofa -sí, alcachofa - y después de gozarla, la convirtió en una planta a la que dio este nombre: alcachofa).

Pero, dejémonos de mitologías que a papá no le interesaban porque no era dado a libros y digamos que la alcachofa es planta mediterránea y del Noroeste de África y que pertenece a la familia de los cardos que, miren ustedes por donde, los cardos comestibles, se llaman también cardos marianos. (Llegado a este punto, permítanme que recuerde unos versos y una caricatura que hice en Lugo a un ecologista llamado Jorge de Vivero en los que decía:” Pensando con la cabeza / -cosa que es muy normal- / yo creo que es natural / amar la naturaleza / y más es que DE Vivero / que siendo “ verde” no lo es / vuelva el mundo del revés / por un “cardo borriquero” //).

Papá tampoco sabía -o eso creo- que la alcachofa es afrodisiaca porque papá nunca había oído hablar de los afrodisiacos ya que en sus tiempos mozos no se necesitaban afrodisiacos. (Tampoco supo nunca que en Italia se consumen alcachofas desde el siglo XV ni que en Francia las introdujo Catalina de Medicis, casada con Enrique II, ni que en mil novecientos cuarenta Marilyn Monroe fue nombrada” Reina de las alcachofas”).(Ni que Pablo Neruda escribió versos a una alcachofa. “La alcachofa / de tierno corazón / se vistió de guerrero / Erecta construyó/ una pequeña cúpula / se mantuvo / impermeable / bajo / sus escamas / A su lado / / los vegetales locos / se encresparon //.) (Ni supo que tiene vitamina E, ácido fólico, potasio, sodio, calcio y magnesio).

Dice Ignacio Domènech, -de quien hemos hablado en varias ocasiones- que las alcachofas se presentarán en la mesa de manera que las hojas se separen fácilmente, sin auxilio del tenedor: se quita una hoja de la alcachofa con los dedos de la mano derecha; se mete la parte blanca en salsa holandesa y se come dicha parte y se deja el resto de la hoja en el plato adonde van a acumularse una a una, los restos de las demás.

Se comienza a hacer uso del cubierto cuando no queden ya hojas, entonces se desmenuza el fondo con el tenedor y el cuchillo y se meten los trozos en la salsa. Durante todo este trabajo de la mano derecha, la izquierda queda como simple espectadora o, cuando más, sostiene un pedacito de pan blanco que sirva como contrapeso a la otra mano.

Para la salsa holandesa necesitamos mantequilla, yemas de huevo y zumo de limón. Fundimos la mantequilla y retiramos la espuma que se forma; batimos las yemas y cuando empiecen a montar, se añade la mantequilla fundida procurando no perder el suero y batiendo hasta conseguir un producto muy fino. Se agrega el medio limón o una cucharada de vino blanco y sal, sin dejar de batir.

Traemos aquí, ahora, varias recetas para degustar las alcachofas. En primer lugar una de Ana María Caleras: alcachofas rellenas: “Compramos doce alcachofas; les quitamos las hojas duras y las hervimos en agua con sal y el jugo de medio limón. Picamos jamón en trocitos, así como ajo y perejil y lo ligamos con pan rallado. Cocemos y escurrimos las alcachofas; las vaciamos y rellenamos con el picadillo; las colocamos en una fuente untada de mantequilla y la metemos al horno para que se doren, sin mantenerla en él mucho tiempo porque se secan”

Para las alcachofas rebozadas necesitaremos harina y aceite. Después las cortaremos en rodajas mui finas, como para hacer una juliana. Las rebozaremos en harina y freiremos hasta que estén crujientes. Combinan muy bien con gambas

Una receta en la que uniremos las alcachofas con lentejas: para ello necesitamos un cuarto de kilo de lentejas, una patata, tres alcachofas, una zanahoria, una cebolleta, tres dientes de ajo ,medio vaso de aceite, pimentón, sal y agua.

Ponemos en la olla las lentejas, las patatas troceadas, las zanahorias , las alcachofas y el aceite y cubrimos con agua .Cocemos a fuego lento, salamos y dejamos reposar. Y ya está.

Para hacer una cazuelita de alcachofas de forma diferente, pondremos en una sartén aceite de oliva, añadimos las alcachofas y las freímos lentamente hasta dorarlas. Hacemos lo mismo con dos ajos en láminas y la guindilla, partida por la mitad. Cuando empiecen a dorarse agregamos las alcachofas y sazonamos. Después, las dejaremos reposar cinco minutos; las colocamos en cazuelitas y espolvoreamos con perejil. Serviremos calientes.

La alcachofa, -no sé si lo he dicho en otro lugar- es pariente del cardo borriquero y procede de Egipto y del Noroeste de África y su nombre antiguo era el de Cynara. Algunos médicos decían que tenía efectos afrodisiacos. En Italia se conocen desde el siglo XV.

Como curiosidad diré que en España recibe estos nombre: alcalí, alcachofera, alcachofo, alcacil, alcancil, alcancillos, alcarchofa, alcarchofera, alcarcil, alcaudi, alcaucil, alcauciles, alcaucique, alcaulera, arcacil, arcaucil, arcauciles, carchofa, cardo alcachofo o morrilla.

 

 

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