Fueron casi dos horas en las que el gaitero asturiano, acompañado por su grupo de músicos y cantantes, puso sobre las tablas del Benevivere todo el repertorio del disco que lo ha encumbrado a los puestos más altos de la música de nuestro país. Un directo que estremeció las butacas del teatro al ritmo de las melodías de una música diáfana, cautivadora y magníficamente interpretadas por Bras y su grupo.

El gaitero asturiano demostró sobre el escenario que los sonidos de la música folk maridan perfectamente con ritmos modernos como el pop, funk, techno, house, salsa… porque de todo ello hay en “A pause in New York”, una especie de música pragmática que Bras utiliza extraordinariamente para contarnos cada una de las historias que encierran los temas compuestos por el músico celta en este su trabajo.

También hubo espacio para la sorpresa en el concierto de la noche del sábado. El Grupo de Gaitas de la Escuela de Música Beatriz Osorio de Bembibre, dirigidos por Rafa Busto, se subió a las tablas del teatro para acompañar a Bras Rodrigo en alguno de sus temas, y el grupo de danzas de la escuela interpretó dos jotas, entre las que destacó “La Jota de Bembibre”, que el gaitero astur quiso regalar a los asistentes a modo de agradecimiento.

En definitiva, un concierto para no olvidar, y que dejó a todo el público con ganas de volver a ver pronto al gaitero asturiano Bras Rodrigo por estas tierras bercianas.

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