l Atlético Bembibre volvió a notar la presión de una liga muy igualada en la que son muchos los equipos que coquetean con los puestos de descenso. El joven conjunto bembibrense volvió a pecar de precipitación, de excesiva verticalidad y de falta de pegada, para terminar salvando un punto en el descuento frente a un Almazán que tampoco hizo su mejor partido.

Los rojiblancos salieron con mucha intensidad al terreno de juego, llegando con mucha facilidad al área soriana en los primeros minutos, gracias sobre todo a la velocidad de Miguel Cabral y Rubén, muy incisivos. Pero la luz se volvió a apagar una vez más a la hora de dar el último pase o de rematar a portería. Cuando el choque ya se había igualado y los jugadores estaban a punto de retirarse al descanso, Rubén fue derribado dentro del área y el colegiado señaló la pena máxima que Cueto, ante la ausencia de Dani Martínez, se dispuso a transformar. Pero Andreas adivinó las intenciones del bembibrense y consiguió evitar el gol.

Tras el paso por vestuarios el panorama no mejoró. El Almazán se sentía cómodo con el marcador y el Bembibre se estrellaba una y otra vez con su propia estrategia: balones largos de Ivanildo fáciles para unos defensas de bastante mayor envergadura que los delanteros bercianos. Quince minutos tardó el Bembibre en hilvanar la primera jugada y en llegar a las inmediaciones del área visitante.

Una jugada aislada. Una internada en velocidad de Lobera por la banda derecha, propició el gol del Almazán. La defensa no consigue frenarlo ni evitar el centro preciso sobre Rober, que llegó en carrera por el centro para empujar el balón a la red.

El gol fue un mazazo para los rojiblancos que, pese a los gritos de ánimo de Sevilla desde el banquillo, parecieron hundirse física y anímicamente. Tardaron en recuperarse los jugadores y también tardó en reaccionar Ministro, que finalmente dio un paso al frente mandando subir a Espi al ataque para jugar con defensa de tres.

Esto, unido al paso atrás que dio el Almazán para defender el resultado, hizo que el balón volviera a rondar con peligro la meta de Andreas. El arreón final de los bercianos encontró el premio deseado en el último minuto de la prolongación. José recoge un balón en la frontal del área y remata raso a la cepa del poste, sin que Andreas pueda evitar el gol del empate.

Al final el Bembibre se tuvo que conformar con un punto como mal menor, que le obliga a puntuar el próximo fin de semana en Cebreros. Otro campo poco favorable para las características del conjunto berciano.

 

 

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