No llegó finalmente la décima victoria del curso para el Embutidos Pajariel Bembibre, que despidió su sexta temporada en la máxima categoría con un nuevo traspié para cerrar un mes de marzo para olvidar. Por 68-57 cayó en Magariños el conjunto rojillo, cuya reacción llegó tarde y se vio superado por un Movistar Estudiantes más intenso y que controló mejor las pérdidas. Pese a conceder el último parcial, el dominio del rebote permitió a la escuadra madrileña, ya descendida, despedirse de la Liga DIA con su segundo triunfo en el año de su retorno a la élite del baloncesto femenino.

Allí volverá a competir por séptima temporada consecutiva el equipo del Bierzo Alto, que aseguró su permanencia en la máxima categoría con solvencia y un mes de margen para acabar la fase regular. Esas últimas semanas de campeonato, sin embargo, mostraron a un conjunto bembibrense sin energía y extenuado después de competir a un altísimo nivel durante la mayor parte de la competición y de mostrarse competitivo ante todos los rivales. Tras la grave lesión de Quinn Dornstauder en diciembre, los continuos problemas físicos lastraron al equipo en varias fases de la competición, sobre todo cuando tuvo que afrontar jornadas intersemanales.

El crecimiento de la competición, pese a las limitaciones presupuestarias, no impidió al cuadro berciano disfrutar y ofrecer momentos de gran baloncesto en una Liga DIA que se ha reinventado con la llegada del nuevo patrocinador al comienzo de la presente campaña y que ha renovado la ilusión de la afición. La celebración en septiembre de la Copa del Mundo de baloncesto femenino en España debe servir de elemento vertebrador para que la próxima temporada se pueda dar un salto más en la competición. Habrá que seguir creciendo, cada uno a su ritmo y dentro de sus posibilidades, para que el baloncesto femenino tenga la repercusión que merece. En Bembibre, sin duda, se mantendrá una apuesta que ya supera el cuarto de siglo de historia.

Bembibre tratará de dar pasos cortos pero firmes para seguir consolidándose en una competición que le corresponde deportivamente. Después de pasar por todas la categorías, llegó en 2012 a la entonces llamada Liga Femenina para convertirse en uno de los conjuntos más arraigados en la actualidad. En la temporada que acaba de concluir para la escuadra berciana, ésta apostó por la juventud para conformar un equipo con ganas de crecer y agradar en nuestro baloncesto. Como se demostró en el último partido disputado en el Bembibre Arena ante Perfumerías Avenida, lo consiguió. Una pena no poder poner el broche a una meritoria temporada –como han reconocido varios entrenadores– con una última victoria en Madrid. El encuentro, sin embargo, fue muy complicado ante una escuadra muy ilusionada con la opción de despedirse de la categoría dando una alegría a su gente. Sin duda, esa motivación tuvo mucho peso en el desarrollo del choque celebrado en el Antonio Magariños de la capital.

Bembibre aguanta con seguridad el primer cuarto

Pese a que las del Bierzo Alto estrenaron el marcador con una suspensión de Jovana Pašić, las locales tomaron pronto la iniciativa y dominaron el resultado con relativa comodidad gracias a Mariana González y Celia Menéndez. Una canasta de la capitana del cuadro local tras un robo obligó a Fran García a detener el partido, situación que propició una leve reacción de sus pupilas tras una canasta de Shay Selby. Aleksandra Stanaćev, que fue la mejor de las visitantes (13 tantos), selló un parcial de 7-0 con su segundo triple para apretar el marcador (17-16). Esa respuesta, no obstante, quedó frenada y las madrileñas acabaron con ventaja (24-20) los diez primeros minutos pese a los dos tiros libres anotados por Brittany Brown con el reloj casi a 0.

Mejoró la defensa bembibrense en los primeros compases de la continuación, aunque les faltó a las rojillas acierto para culminar con éxito varios ataques. De hecho, las colegiales abrieron el marcador en el segundo periodo. El conjunto del Bierzo Alto se pasó más de medio cuarto sin anotar y las de Alberto Ortego lo aprovecharon para aproximar su ventaja a las dobles figuras. Ellen Åström, eso sí, cortó la mala racha tras un tiempo muerto de Fran García. Tuvieron las locales la opción de alcanzar la barrera psicológica del +10 con una falta antideportiva señalada a Pašić, pero las del Bierzo Alto consiguieron detener el ataque y respondieron con una bandeja de Saicha Grant-Allen al contraataque. No consiguió, no obstante, el cuadro berciano recortar la desventaja, ya que el marcador reflejaba 36-30 para las estudiantiles al descanso.

Las opciones bercianas se desmoronan en el tercer acto y acaban cayendo

La renta superó la decena a la vuelta de vestuarios, cuando las locales anotaron cinco tantos sin respuesta berciana. No fue tan pronunciada esta vez la parálisis anotadora de las rojillas y Brown evitó con una bandeja que el partido se fracturara tan pronto. La estadounidense fue el principal estilete rojillo en estos minutos, buscando situaciones que le resultaran beneficiosas para ayudar a limar la desventaja. Trató de correr y buscar alguna suspensión, pero l partido estaba condicionado por las tres faltas de Pasic y Kristina Raković, momento en el que Stanaćev trató de tomar las riendas bercianas para apretar el marcador. Anotó la de Kikinda un triple que puso el 46-41, pero Alejandra Quirante replicó desde el 6,75 para detener la respuesta de las de Fran García. Incluso aumentaron las colegiales su ventaja hasta el 54-41 con un nuevo triple de Quirante que cerró el tercer acto.

La esperada mejoría de las bembibrenses pareció llegar al comienzo del último asalto, quizá demasiado tarde para conseguir que la remontada culminara con éxito. Tras un parcial de 10-0 de las capitalinas, se agarraron las bembibrense al ímpetu de Raković (acabó con 11 puntos) y al lanzamiento exterior de Laura Aliaga, cuyo acierto permitió reducir la renta local. La respuesta fue mínima y las madrileñas llegaron al tramo final con una ventaja confortable gracias a la aportación de Menéndez, Mariana González y Paula Ginzo. De hecho, acabaron ganando por 68-57 entre el delirio de un Antonio Magariños que vivió con pasión su despedida de la Liga DIA.

La ficha del partido:

Movistar Estudiantes, 68 (24+12+18+14): Shay Selby (8), Clara Rodríguez (2), Mariana González (13), Celia Menéndez (13), Paula Ginzo (12) -cinco inicial-; Laura Prats (-), Alejandra Quirante (6), Irene San Román (7), Patricia Soler (3), Lucía Gutiérrez (-) y Nina Bogicevic (4).
Entrenador: Alberto Ortego.

Embutidos Pajariel Bembibre, 57 (20+10+11+16): Brittany Brown (8), Jovana Pašić (9), Saicha Grant-Allen (6), Aleksandra Stanaćev (13), Kristina Raković (11) –cinco inicial-; Ellen Åström (2), Laura Aliaga (6), Bineta Ndoye () y Elin Gustavsson (2).
Entrenador: Fran García

Árbitros: Asier Quintas Álvarez y Alberto García Parejo.

Incidencias: Partido correspondiente a la 26ª jornada de la Liga DIA, disputado en el polideportivo Magariños de Madrid.

Dpto. Comunicación CB Bembibre

 

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.