Un partidazo. Así lo calificaba José Díez, el técnico bañezano, nada más finalizar el encuentro, señalando que fue “un derbi muy disputado y con muchas alternativas”, mientras se deshacía en elogios hacia los jugadores de ambos equipos, afirmando incluso que “un partido como el de hoy se ve en pocos campos de Tercera División”. Menos contento estaba Fernando Ministro, al que no le valía el empate y lamentaba que su equipo “hubiera tirado la primera mitad”, culpándose a él mismo de “no haber sabido activar suficientemente a sus jugadores”.

La verdad es que a ninguno de los dos entrenadores les falta razón en su análisis. El derbi fue muy disputado y con varias alternativas. Los dos equipos dispusieron de ocasiones para desequilibrar el marcador y como reconoce José Díez el resultado es justo porque ninguno acertó con esas ocasiones, pero se podía haber inclinado de uno o de otro lado y el resultado habría sido igual de justo.

Comenzó bien el Bembibre, pero sin la intensidad de otras ocasiones, y acabó diluyéndose ante la buena disposición táctica de La Bañeza. Solo Dani Martínez, en una espectacular jugada individual donde se fue de cuantos le salieron al paso, puso en apuros la portería de Kuni, pero el remate final fue rechazado por un defensa.

El partido estaba igualado, pero La Bañeza supo aprovechar esa inusual relajación de los atléticos para adelantarse en el marcador. Bayón se coló por la banda derecha y su centro lo remató Christian desde el punto de penalti sin oposición, para poner en ventaja a su equipo.

Ministro aprovechó el periodo de descanso para cambiar la mentalidad de sus hombres, que salieron con otro aire al terreno de juego, presionando con fuerza hasta lograr el empate en el primer minuto de la reanudación. Óscar recibe un balón largo a la espalda de la defensa, controla dentro del área y sin pensarlo dos veces empalma al fondo de la red.

El Bembibre estaba dominando y buscaba el gol que le diera los tres puntos. Un gol que rondó varias veces la portería morada hasta que por fin llegó, en una buena jugada colectiva. Lucho se interna por la banda y cede sobre Angulo dentro del área, quien le deja el esférico a Jose, que acababa de entrar al terreno de juego, y desde la frontal suelta un tremendo zapatazo que se cuela cerca de la escuadra.

Los atléticos habían hecho lo más difícil. Acababan de darle la vuelta al marcador ante un equipo duro y rocoso como es La Bañeza, y ahora iban a tener más espacios para intentar sentenciar el encuentro. Pero no hubo tiempo para todo eso. Los morados empataron casi de inmediato. Una falta innecesaria les dio la oportunidad de poner en práctica su mejor arma: las jugadas a balón parado. Balón al área, Ivanildo no mide bien en la salida y Pablo Martínez, que llevaba pocos minutos en el terreno de juego, consigue tocar lo justo para que el balón se cuele en la portería.

Fue un jarro de agua fría para los bercianos, del que ya no consiguieron reponerse. Aparecieron los nervios durante los minutos finales, que se traducían en errores y continuas pérdidas de balón, de las que La Bañeza tampoco supo sacar provecho.

Ministro se lamenta de que “somos un buen equipo” pero “si queremos hacer algo importante no podemos perder puntos como estos contra La Bañeza”. Lo positivo es que queda casi toda la temporada por delante, y que el Bembibre tiene aún mucho margen para mejorar.

 

 

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