El Atlético Bembibre sigue sin ver puerta, pero en esta ocasión hay que atribuírselo al colegiado, que anuló dos goles al conjunto rojiblanco y le escamoteó dos penaltis. Y así es muy difícil romper ninguna mala racha.

Los de Ministro no están afortunados de cara al gol y ya acumulan diez jornadas sin ganar, pero tampoco lo están con los arbitrajes. Ya se sabe que unas veces te dan y otras te quitan, pero a los bercianos, de momento, solo les están quitando. Desde el comienzo de liga contra Arandina y Cristo Atlético, hasta este último partido frente al Tordesillas, son muchos los errores en penaltis no pitados y otras acciones determinantes que se traducen en demasiados puntos perdidos de forma injusta.

En Tordesillas el partido transcurría con mucha igualdad, hasta que superada la media hora de juego Angulo anotaba para los bercianos. Un gol que no subió al marcador porque el colegiado entendió que Íñigo cometió falta en el salto previo al remate. Y pocos minutos más tarde el delantero Colombiano, tras una jugada personal dentro del área, fue objeto de penalti que no señaló el árbitro.

La segunda parte se inició con otra jugada polémica. Polémica porque el colegiado lo quiso así, porque en realidad fue bastante clara. Disparo de Modia que un defensa desvía con la mano, enviando el balón al poste y evitando que se convierta en gol. No hay lugar a interpretaciones: penalti claro que el árbitro tampoco quiso señalar. Y para colmo, pocos minutos más tarde, un nuevo gol anulado a Angulo.

El Atlético Bembibre no pierde, pero tampoco gana, y sigue sumando de uno en uno, sin poder romper esa dinámica de falta de gol, aunque en esta ocasión haya sido por factores externos.

Foto: Atlético Bembibre

 

 

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