Transcripción literal del comunicado de prensa del PSOE

Los 1.300 asistentes salvan una gala del Botillo que por lo único que brilló fue por su mala organización. Otero, una vez más, nos demuestra su nula capacidad para gestionar un evento de esta magnitud en la que los trapicheos con las entradas vuelven a ser los protagonistas.

Este año, no necesitamos pedir ningún extracto bancario, las cuentas son claras, se vendieron 900 entradas entre la gente que hizo cola en al Ayuntamiento, pero al Botillo asistieron 1.300 comensales, luego, blanco y en botella, Otero invitó a 400 personas, no dudando, incluso, en derribar, sin permiso de la Junta Vecinal propietaria del pabellón el muro divisorio de los dos pabellones para fabricarse un “zulo” para trapichear con 10 mesas más. El engaño fue claro y público, unos hicimos cola y otros, entraron directamente en el despacho de la Alcaldía.

La gala comenzó, como todos los años desde que gobierna Otero, con una falta total de protocolo. Se nos convoca a una recepción de Autoridades en el Ayuntamiento y, como siempre, a un Salón de plenos, en el que los representantes de las distintas Instituciones asistentes al acto se sientan donde pueden porque no hay nadie que organice. Mención aparte merece el discurso del Alcalde mostrando su sectarismo político dando la bienvenida a unos sí y a otros no y dando protagonismo a una persona, que será invitado personal suyo, pero que no es autoridad.

Ha sido esta una Gala muy “enredada”, un mantenedor que se jacta de ser la administración, un hermanamiento con un Ayuntamiento cuyo Alcalde lo es gracias a una moción de censura salpicada por el último caso de corrupción política de nuestra provincia y un artista invitado que no estuvo a la altura de las expectativas, incumpliendo el contrato que había firmado, por no querer ni cenar, ni relacionarse con el pueblo.

Entrando en la cena, no podemos pasar por alto, la escasez de servicio que hizo que la misma se alargara durante más de 4 horas con un menú que ni en presentación, ni en sabor, ni en calidad cumplió las expectativas de los comensales.

La 47 Gala del Festival Nacional de Exaltación del Botillo la salva la ciudadanía con sus ganas de disfrutar y de mantener lo poco que nos queda desde que Otero es alcalde ya que otra vez nos ha demostrado que el proyecto político del Partido Popular está agotado y que Bembibre le queda muy grande.

 

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