Ni las previsiones más optimistas pudieron vaticinar que hoy mismo se iban a acabar las localidades para la cena de gala del XLV Festival Nacional de Exaltación del Botillo, pero en las últimas 24 horas las ventas se dispararon hasta completar el aforo y colgar el cartel de 'no hay entradas'. Incluso a primera hora de este viernes -y con los datos de ayer a última hora de la mañana- todo hacía prever que las entradas se acabarían la próxima semana, sin embargo la situación ha dado un giro y ya está cerrada la venta a falta de un mes y cinco días para el evento.

Y es que el último día ha sido frenético. En primer lugar, la apertura de la oficina de La Caixa ayer jueves por la tarde provocó que varias personas se desplazaran para adquirir localidades en grandes cantidades. Tal es así que una sola persona se llevó 73 entradas (para hacernos una idea, más 2.000 euros de una tacada). Pero no ha sido un caso aislado, personas que acuden para llevarse más de 20 entradas, de 30 en 30 y hasta de 40 en 40 ha sido de lo más habitual ayer jueves y hoy viernes por la mañana. A las 12 de la mañana personal de cultura contactó con la oficina para frenar la venta hasta que finalizase la cola de personas.

Con este panorama, no es de extrañar que se hayan agotado los asientos tan rápidamente.

Es la primera vez que sucede algo similar, ni siquiera el año pasado cuando se disparó la venta de entradas a falta de tres días para que concluyera el plazo. En la edición anterior el Ayuntamiento finalmente optó por incrementar el número de localidades hasta las 1.200, algo que al final tuvo una valoració negativa por parte de los propios dirigentes municipales. Precisamente, después de aquella experiencia este año el número de comensales se limita a 1.100 con un estricto control de aforo, con más motivo a la vista de la fuerte demanda: "nos preocupa que ese día no podamos cumplir que no sea lo que tiene que ser", declaró esta mañana el alcalde, José Manuel Otero.

El Ayuntamiento ya esperaba una fuerte demanda cuando presentó a la artista invitada y el pasado 23 de diciembre, momento en que tanto el alcalde como la concejala Laura Álvarez insistieron que los ciudadanos interesados en acudir a la cena no esperasen al último momento

Al final, no será un botillo de récord si se mide por el número de comensales, pero sí un botillo de récord por el enorme interés que ha generado y por la amplia antelación con la que se completa el aforo máximo, más de un mes antes del evento.

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